Los agricultores de la industria de la fresa en Florida, valorada en $500 millones anuales, acaban de finalizar una temporada mientras la próxima ya comienza a generar preocupación. Los científicos advierten sobre una alta probabilidad de aparición de enfermedades que afectan a las fresas, impulsadas por el patrón climático asociado al fenómeno de El Niño.
La llegada de El Niño durante la próxima temporada de huracanes, que inicia este 1 de junio, obligará a los productores a prepararse para un aumento de la humedad. Este escenario favorece la propagación de enfermedades, entre ellas la Botrytis, explicó Vinicius Cerbaro, investigador posdoctoral de University of Florida. Sin embargo, un sistema de alerta capaz de indicar el momento más adecuado para aplicar tratamientos fungicidas podría convertirse en una herramienta clave para reducir el impacto en los cultivos.
Cerbaro presentó los resultados de su investigación durante la conferencia Florida AgriTech 2026, celebrada en Plant City, Florida este pasado 6 de mayo.

Este nuevo estudio adquiere especial relevancia para los productores de fresas, ya que Florida encabeza la producción nacional de esta fruta durante la temporada de invierno. La cosecha en el estado se desarrolla entre noviembre y abril, y la región centro oeste, especialmente el condado de Hillsborough, concentra la mayor actividad productiva.
Los datos recopilados por Cerbaro y sus colegas del UF Institute of Food and Agricultural Sciences (UF/IFAS) se enfocan en la llamada Oscilación del Sur de El Niño (ENSO, por sus siglas en inglés).
ENSO es un ciclo climático, natural e irregular que se repite aproximadamente cada dos a siete años y se caracteriza por variaciones en la temperatura y en la presión atmosférica sobre el océano Pacífico tropical.
La actividad del ENSO suele alcanzar su punto máximo entre diciembre y enero, justo en medio de la temporada de fresas en Florida. Este fenómeno presenta tres fases: El Niño, La Niña y una fase neutra. Durante El Niño, cuando las aguas del océano registran temperaturas más cálidas de lo habitual, Florida tiende a experimentar más lluvias y temperaturas más bajas que el promedio. Estas condiciones elevan los niveles de humedad y favorecen la propagación de enfermedades fúngicas.
Como parte de esta investigación, los científicos de UF/IFAS analizaron 74 años de registros climáticos, correspondientes al periodo 1950-2024, para evaluar cómo el fenómeno ENSO influye en el riesgo de aparición de la podredumbre del fruto causada por Botrytis en los cultivos de fresas de Florida.
Entre los principales hallazgos del estudio destacan los siguientes:
- Durante los años marcados por la presencia de El Niño, el riesgo de aparición de Botrytis en los condados de Hillsborough, Polk, Manatee y Hardee superó el promedio en cerca del 70% de los casos.
- En el condado de Hillsborough, estas condiciones se asociaron con un incremento de hasta el 50% en las aplicaciones de fungicidas realizadas por productores que utilizan el Sistema de Asesoramiento para la Fresa (SAS, por sus siglas en inglés). El sistema, desarrollado por investigadores del UF/IFAS, sustituye los calendarios tradicionales de aplicación por alertas basadas en las condiciones meteorológicas. En lugar de aplicar fungicidas en fechas predeterminadas, los agricultores reciben notificaciones cuando el clima favorece el desarrollo de enfermedades, lo que les permite fumigar en el momento más adecuado.
- Los años influenciados por el fenómeno de La Niña suelen disminuir el riesgo de enfermedades gracias a condiciones más secas. Sin embargo, el aumento de las temperaturas que favorecen las enfermedades puede compensar parcialmente esa reducción del riesgo.
Te puede interesar:UF/IFAS desarrolla variedades de lechuga resistentes a enfermedades
“Actualmente existe cerca de un 60% de probabilidad de que fenómeno de El Niño se desarrolle entre mayo y julio y persista hasta finales de año”, explicó Cerbaro, investigador del Departamento de Ingeniería Agrícola y Biológica de UF/IFAS. “Esto significa que la próxima temporada de cultivo de fresas podría ser especialmente desafiante para los productores de Florida, no solo por una posible reducción de la luz solar que ralentice la maduración de los frutos, o por un exceso de lluvias que afecte algunas variedades, sino también por el aumento de la presión de enfermedades”.
Aun así, los investigadores ven motivos para el optimismo. Según Cerbaro, los resultados del estudio podrían servir para desarrollar sistemas de alerta temprana dirigidos a los productores antes del inicio de la temporada. “Esas alertas ofrecerían a los agricultores una visión general de las condiciones previstas y podrían ayudarles a optimizar sus estrategias de manejo de enfermedades”, concluyó.
Por UF/IFAS





































Noticias Newswire









