El hantavirus y el ébola no son más que las últimas crisis hasta la fecha de una época “peligrosa”, alertó el jefe de la OMS, en la apertura de la asamblea general de la organización.
Aunque el raro brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, que captó la atención mundial, ni la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo figuraban oficialmente en la agenda, ambos ocuparon un lugar destacado en los debates del primer día de esta asamblea, la número 79, que se celebrará en Ginebra.
La Organización Mundial de la Salud convocó como invitado especial al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, cuyo país aceptó acoger en la isla canaria de Tenerife, el pasado 10 de mayo, al MV Hondius para que más de 120 personas pudieran ser evacuadas.
“Ningún país se salva solo. Y proteger a los demás es la mejor manera de proteger a nuestras propias sociedades”, defendió Sánchez, que fue ovacionado por los delegados.
“Hay una pandemia que nadie quiere frenar, y es la del egoísmo. Esa es la pandemia que realmente está afectando a nuestras sociedades, y esa también se contagia”, advirtió.
Debido al retraso acumulado en los debates, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, pronunció su discurso principal.
Pero advirtió que el reciente brote de hantavirus y la epidemia de ébola “son apenas las crisis más recientes en nuestro mundo, presa de múltiples turbulencias”.
El alto funcionario agregó que “desde los conflictos hasta las crisis económicas, pasando por el cambio climático y la reducción de la ayuda internacional, vivimos una época difícil, peligrosa y fuente de divisiones”.
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“Situación frágil”
La Asamblea Mundial de la Salud (AMS) se organizó tras un año difícil para la OMS, debilitada por los recortes de presupuesto y por la decisión de Donald Trump de retirar a Estados Unidos de la organización.
Para Surie Moon, codirectora del Centro de Salud Global del Instituto de Posgrado de Ginebra, “la situación sigue siendo frágil” pero la organización “logró movilizar la mayor parte de los fondos” necesarios para los próximos dos años.
Según dijo a la AFP, la crisis del hantavirus ofreció “una clara ilustración de por qué el mundo necesita una OMS eficaz, de confianza, imparcial y con financiación fiable”.
En esta primera jornada, los Estados miembros de la OMS rechazaron incluir en la agenda un punto adicional para invitar a Taiwán a participar como observador, un estatus que la isla -a la que China considera como parte de su territorio- perdió en 2016.
También están sobre la mesa varias resoluciones delicadas, entre ellas respecto a Ucrania, los territorios palestinos e Irán, que podrían desencadenar debates complejos.
Se espera que los países se den un año más para finalizar las negociaciones sobre un punto clave del tratado sobre pandemias. Este sistema debería permitir que se puedan compartir de forma rápida e igualitaria virus, sus datos genéticos y productos sanitarios (vacunas, tratamientos, test de diagnóstico) derivados de ellos.
Según una fuente diplomática, si las negociaciones han fracasado hasta ahora se debe, entre otras razones, al “legado de la crisis del covid” que hizo que “aún haya una fuerte desconfianza en la sala entre países desarrollados y países en desarrollo”.
Por: AFP





































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