BMW Group completó una inversión de $1.700 millones en Estados Unidos y aprovechó el evento “Home of X”, realizado en su planta de Spartanburg, Carolina del Sur, para presentar en sociedad la quinta generación del BMW X5, el primer modelo totalmente eléctrico de la marca ensamblado en el país.
Milan Nedeljković, presidente del Consejo de Administración de BMW AG, afirmó que “cuando anunciamos nuestros planes de inversión para Carolina del Sur asumimos un firme compromiso con el futuro del Grupo BMW en EE.UU., y lo estamos cumpliendo”.
Un centro estratégico para BMW
La iniciativa “Home of X” pone de relieve la importancia de Estados Unidos dentro de la estrategia global del fabricante alemán. Carolina del Sur alberga la mayor planta de producción de BMW en el mundo y, desde su apertura en 1994, ha ensamblado más de 7,3 millones de vehículos.
Solo en 2025, la fábrica produjo 412.799 unidades de la familia BMW X, superando por séptima vez la barrera de las 400.000 unidades anuales. Aproximadamente la mitad de esa producción se exporta a cerca de 120 mercados, consolidando a BMW como el principal exportador de automóviles de Estados Unidos por valor de exportación.
Hasta la fecha, la marca ha enviado al exterior cerca de tres millones de vehículos fabricados en ese país, con un valor superior a los $113.000 millones.
La presencia de BMW en Estados Unidos también tiene un fuerte impacto económico. La compañía opera en casi 30 ubicaciones distribuidas en 12 estados, genera más de 120.000 empleos y aporta más de $43.300 millones anuales a la economía estadounidense.
Lee también:Audi actualiza el Q3 para 2027 con más tecnología, equipamiento y conectividad
Un X5 para todas las tecnologías
El estreno mundial del nuevo BMW X5 fue uno de los momentos centrales del evento. El SUV, pionero del segmento premium desde su lanzamiento en 1999 y con más de tres millones de unidades vendidas en todo el mundo, llega con una propuesta inédita: será el primer modelo de la marca disponible con cinco tecnologías de propulsión.
La nueva generación podrá elegirse con motores de combustión interna, híbridos enchufables, eléctricos a batería, diésel y, en el futuro, con una variante impulsada por hidrógeno mediante pila de combustible. Esta estrategia responde al enfoque de “tecnología abierta” de BMW, que apuesta por ofrecer diferentes alternativas de movilidad según las necesidades de cada cliente.
En línea con esa visión, la planta de Spartanburg será la primera dentro de la red global del Grupo BMW capaz de ensamblar un mismo vehículo con cinco sistemas de propulsión diferentes en una única línea de producción.
Digitalización e inteligencia artificial
Las plantas de Spartanburg y Woodruff también representan la evolución del concepto BMW iFACTORY, basado en la digitalización, la sostenibilidad y la eficiencia. Ambas instalaciones incorporan gemelos digitales para optimizar procesos antes del inicio de la producción, sistemas de planificación virtual en 3D y aplicaciones de inteligencia artificial para el control de calidad y la automatización.
Entre las tecnologías implementadas se destacan AIQX, la plataforma propia de control de calidad mediante inteligencia artificial, y los robots humanoides desarrollados por Figure AI, que colaboran con los operarios en tareas repetitivas o físicamente exigentes.
Con estas inversiones, BMW busca fortalecer su capacidad de producción, avanzar en la electrificación de su gama y mantener la flexibilidad necesaria para responder a una demanda cada vez más diversa en el mercado global.

































Noticias Newswire






