Se ve en películas, en series, en libros, en básicamente cualquier producto cultural se les enseña a los niños, incluso en edades muy pequeñas, que las emociones son para el sexo opuesto, que los hombres deben ser fuertes y que se debe dar la espalda a ayudar a otros, afortunadamente, hoy en día hay más espacios donde los hombres pueden hablar con seguridad de su salud mental.
Matt Englar-Carlson, profesor de asesoramiento en la Universidad Estatal de California, Fullerton dijo en una entrevista que “de alguna manera, planteamos la búsqueda de ayuda como un fracaso”.
Una investigación realizada en 2024 a 70.000 adultos en Estados Unidos expuso que uno de cada cinco hombres transitó por cuadros de depresión o ansiedad en los últimos doce meses. Pese a la magnitud del dato, la tendencia predominante sigue siendo el intento de procesar estas crisis de manera individual y privada.
Puedes leer: Trump firma decreto para flexibilizar investigación sobre drogas psicodélicas
Esta desconexión entre el malestar y la acción clínica marca una brecha de género significativa en la salud mental. Diversos estudios coinciden en que los hombres muestran una menor disposición a acudir a servicios médicos en comparación con las mujeres, lo que retrasa el inicio de cualquier proceso de recuperación.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), los hombres tienen más probabilidades de morir por suicidio que las mujeres, solo en 2023, los hombres murieron por suicidio casi cuatro veces más que las mujeres.
“La prevalencia de varios trastornos mentales es menor en hombres que en mujeres. Sin embargo, otros trastornos se diagnostican a tasas similares en hombres y mujeres, o a tasas más altas en hombres, como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)”, señaló National Institute of Mental Health (NIH).


































Noticias Newswire








