En el marco del Salón del Automóvil de China 2026, celebrado en Pekín, la marca MINI dejó clara su apuesta por la creatividad y la individualidad con una de las propuestas más llamativas del evento. Con un amplio stand y un total de 14 vehículos en exhibición, la firma presentó una visión en la que la personalización fue mucho más allá de lo técnico para convertirse en una auténtica forma de expresión personal.
Desde el estreno mundial del MINI Countryman MINI x Vagabund hasta la presentación en China del eléctrico MINI × DEUS “The Skeg”, la marca ofreció una variada selección de ediciones especiales y acabados exclusivos. Esta diversidad puso de manifiesto las múltiples posibilidades de reinterpretar sus modelos, adaptándolos a diferentes estilos de vida, sensibilidades estéticas y formas de entender la movilidad.
Personalización como identidad y comunidad
Uno de los ejes centrales de la presencia de MINI en Pekín fue su concepción de la personalización como algo más profundo que un simple añadido opcional. Para la marca, se trató de una extensión de la personalidad, una declaración de actitud y también un vínculo con una comunidad global de usuarios y creadores.
Entre las propuestas más destacadas estuvo el proyecto MINI x Vagabund, desarrollado junto al estudio de diseño austriaco Vagabund Moto. Esta colaboración dio lugar a dos vehículos únicos basados en el MINI Countryman, concebidos como una audaz declaración sobre el espíritu aventurero, la cultura comunitaria y el estilo de vida ligado a los festivales.
Estos modelos reinterpretaron la versatilidad del Countryman mediante elementos de diseño innovadores. Los pasos de rueda rediseñados aportaron una apariencia más robusta y una presencia visual más amplia, mientras que la sustitución de las ventanillas laterales traseras por un sistema de sonido de alto rendimiento transformó el vehículo en un auténtico “paisaje sonoro móvil”. MINI aportó la base; Vagabund, su distintivo lenguaje creativo.
Por otro lado, el MINI JCW × DEUS eléctrico “The Skeg”, desarrollado junto a Deus Ex Machina, debutó en China como una pieza única que combinó diseño radical y funcionalidad. Su carrocería de fibra de vidrio semitransparente y ultraligera, junto con accesorios inspirados en el surf, evocó un estilo de vida marcado por la libertad, el movimiento y la autoexpresión.
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La oferta se completó con modelos como el MINI Paul Smith Edition, fruto de la colaboración con el diseñador Paul Smith. Presentado por primera vez en una exposición en China, este vehículo combinó colores exteriores exclusivos, detalles refinados y elementos inesperados que actualizaron una relación creativa histórica entre ambas partes.
Además de los prototipos y ediciones especiales, MINI exhibió toda la amplitud de su gama actual, desde modelos urbanos compactos hasta interpretaciones más aventureras dentro del segmento SUV. La presencia de la submarca John Cooper Works reforzó el componente deportivo, recordando que la personalización en MINI también incluyó el rendimiento como forma de expresión.
Con esta combinación de colaboraciones, modelos únicos y vehículos de producción, MINI dejó un mensaje claro en Pekín: la personalización fue un pilar fundamental de su identidad. Más que simples medios de transporte, sus vehículos se presentaron como compañeros personales, abiertos a la creatividad, al diseño individual y al sello distintivo de quienes los conducen.


































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