La alcaldesa Cherelle Parker compareció ante el Comité Plenario del Concejo Municipal de Philadelphia para abordar el estado actual del School District of Philadelphia y advertir sobre la urgente necesidad de nuevos fondos que garanticen la continuidad del progreso educativo.
Parker inició su intervención agradeciendo a las autoridades del concejo y a los líderes educativos por su compromiso histórico con la educación pública. Destacó especialmente el trabajo del superintendente Tony Watlington y su equipo, subrayando que el distrito está avanzando hacia la meta de convertirse en el sistema urbano de mayor progreso en el país.
Entre los logros, mencionó mejoras en la asistencia estudiantil, los resultados académicos y las tasas de graduación, así como la reducción del abandono escolar.
Uno de los pilares de este avance ha sido el programa de Día Extendido, Año Extendido, que ha tenido un impacto positivo tanto en los estudiantes como en sus familias. Según la alcaldesa, el 97% de los padres se muestra satisfecho con estos programas, mientras que el 95% afirma que les permite concentrarse en su trabajo, y el 92% indica que les ayuda a ahorrar dinero.
Parker también resaltó iniciativas académicas y de enriquecimiento, como programas piloto con organizaciones educativas y excursiones culturales, así como esfuerzos integrales como el proyecto One Philly Produce, que ha distribuido miles de libras de alimentos a familias, abordando las necesidades del estudiante en su totalidad.
La alcaldesa advirtió que estos avances están en riesgo. Recordó crisis pasadas de financiamiento y señaló que el sistema aún arrastra las consecuencias de años de inversión insuficiente. Aunque reconoció los esfuerzos recientes del estado para reducir la brecha de financiamiento, subrayó que la finalización de los fondos federales asociados a la pandemia ha dejado al distrito frente a un déficit estructural de $300 millones.
Este déficit llevado a considerar la ha eliminación de 340 puestos escolares, incluyendo maestros, consejeros y personal de apoyo, lo que afectaría a más de 200 escuelas. Parker fue contundente al calificar esta posibilidad como “inaceptable”, advirtiendo que implicaría clases más numerosas, menor apoyo para los estudiantes y una pérdida de estabilidad en las comunidades escolares.
Como respuesta, propuso nuevas fuentes de ingresos, entre ellas un impuesto de $1 a los viajes en servicios de transporte compartido y ajustes a impuestos existentes, con el objetivo de recaudar aproximadamente $50,4 millones anuales. Esta medida permitiría evitar recortes de empleo en las escuelas y sostener el progreso alcanzado.
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La alcaldesa defendió la propuesta señalando que este tipo de impuestos ya existe en numerosas ciudades y que su impacto en las familias de bajos ingresos sería mínimo.
El deterioro de las infraestructuras escolares, muchas de las cuales tienen más de 70 años, fue otro tema abordado por Parker. Reconoció que renovar todos los edificios es inviable, pero insistió en la necesidad de optimizar recursos y modernizar el sistema para ofrecer mejores oportunidades educativas, incluyendo mayor acceso a cursos avanzados y programas integrales.
En su cierre, la alcaldesa hizo un llamado al concejo a actuar con responsabilidad y visión de futuro, afirmando que las decisiones actuales definirán las oportunidades de las próximas generaciones y reiteró su compromiso de seguir priorizando a los estudiantes por encima de cualquier otra consideración.


































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