Aunque el cannabis continúa siendo ilegal a nivel federal en Estados Unidos, 30 estados y el Distrito de Columbia recaudan impuestos especiales sobre su venta. Entre julio de 2025 y junio de 2026, esos gravámenes generaron cerca de $3.600 millones, una cifra récord que muestra la expansión de los mercados legales en distintas partes del país.
La recaudación alcanzó concretamente los $3.550 millones durante el último año fiscal, según datos de la Oficina del Censo. La cifra viene en aumento, ya que desde que el organismo comenzó a recopilar información sobre estos ingresos, en 2021, 11 estados se sumaron a los 19 que ya aplicaban impuestos específicos sobre el cannabis, además del Distrito de Columbia.
El crecimiento de los ingresos también fue sostenido. En el año fiscal 2022, los estados recaudaron unos $3.060 millones por estos impuestos. Cuatro años después, la cifra había aumentado un 15,7%, hasta los $3.550 millones.
Los estados aplican estos gravámenes con diferentes estructuras, mientras buscan generar ingresos sin encarecer tanto el producto legal como para que los consumidores vuelvan a recurrir al mercado ilegal.
Más estados se suman al mercado legal
Alabama fue el último estado en incorporarse a este grupo. Aunque aprobó su ley de cannabis medicinal en 2021, las ventas comenzaron recién el 20 de mayo de 2026, después de los procesos de otorgamiento de licencias y distintos desafíos legales.
En otros estados, los mercados recreativos también comenzaron recientemente. Delaware inició las ventas para adultos en agosto de 2025 y estableció un impuesto especial del 15%. Maryland hizo lo propio en julio de ese año, mientras que Ohio abrió su mercado recreativo en agosto de 2024, después de contar con un sistema de cannabis medicinal que no estaba alcanzado por impuestos especiales.
Los mecanismos de recaudación varían según el estado. Algunos aplican impuestos sobre las ventas minoristas, mientras que otros gravan el cultivo o las operaciones mayoristas. También hay diferencias según el peso del producto, su concentración de THC o su presentación.
Lee también:Hispanos en EEUU: las muchas formas de nombrar una identidad
California es uno de los casos que muestran el impacto que pueden tener estos cambios. En julio de 2022, el estado eliminó el impuesto sobre el cultivo, que se sumaba al gravamen del 15% sobre las ventas minoristas, con el objetivo de reducir la carga tributaria y los precios del mercado legal. La recaudación cayó de 878,6 millones de dólares en el año fiscal 2022 a 528,2 millones en 2023.
La caída de California tuvo un efecto sobre el total nacional, aunque los ingresos volvieron a crecer en los años siguientes a medida que nuevos estados comenzaron a recaudar impuestos.
En términos per cápita, Washington y Montana registran los mayores ingresos: ambos superan los 50 dólares por residente al año. Washington aplica una tasa del 37% sobre las ventas minoristas, mientras que Montana utiliza una del 20%.
Alaska supera los 30 dólares por habitante pese a no cobrar un impuesto especial sobre las ventas minoristas. Allí, la recaudación proviene de un gravamen de 50 dólares por onza que se aplica cuando el cannabis cultivado pasa a establecimientos autorizados.
Los mercados más nuevos también muestran un rápido crecimiento. Minnesota otorgó 324 nuevas licencias para negocios de cannabis en 2025 y elevó su impuesto especial del 10% al 15%. La recaudación pasó de 16,6 millones de dólares en el año fiscal 2025 a 34,4 millones en 2026.





































Noticias Newswire






