El secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó los vínculos de Washington con América Latina durante una gira por Colombia, Ecuador y Perú, en la que buscó profundizar la cooperación regional contra el narcotráfico y el crimen organizado, además de impulsar acuerdos económicos y estratégicos. El recorrido también reflejó el interés por recuperar influencia en el hemisferio frente al avance de China y otros actores internacionales.
La gira comenzó en Colombia, donde Rubio se reunió con el presidente Abelardo de la Espriella y planteó el inicio de una nueva etapa en las relaciones bilaterales, después de los desacuerdos registrados durante el gobierno del expresidente Gustavo Petro.
El funcionario estadounidense destacó la posibilidad de ampliar la cooperación en seguridad y lucha contra el narcotráfico, mientras el mandatario colombiano expresó su intención de que el país vuelva a ser un socio central de Washington en materia de seguridad hemisférica.
De la Espriella también solicitó apoyo estadounidense para modernizar parte del equipamiento de las fuerzas de seguridad, incluidos aviones, drones y helicópteros. Durante la visita, ambos gobiernos alcanzaron además acuerdos relacionados con minerales críticos y cooperación en energía nuclear civil.
Rubio valoró las acciones emprendidas recientemente por Bogotá contra los grupos armados y narcotraficantes y demostró posible que Colombia recupere la certificación como aliado antidrogas de Estados Unidos, perdida durante el gobierno de Petro.
Ecuador y la presión contra el crimen organizado
La segunda escalada de Rubio fue Ecuador, donde se reunió con el presidente Daniel Noboa, uno de los principales aliados de Washington en la región. Durante el encuentro, la seguridad volvió a ocupar el centro de la agenda.
Durante su visita, Rubio anunció la designación de Los Tiguerones como organización terrorista por parte de Estados Unidos. La medida busca dificultar las operaciones financieras del grupo y aumentar la presión sobre sus integrantes. El secretario de Estado sostuvo que las organizaciones criminales que operan en Ecuador tienen capacidades que van más allá de las de una mafia tradicional.
“No estamos hablando de una mafia normal, no estamos hablando de criminales, estamos hablando de terroristas que en muchos casos tienen armas y equipos que se parecen a un ejército nacional”, difundió AFP tras la conferencia de prensa de Rubio en Ecuador.
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Washington también anunció que buscará $45 millones en asistencia de seguridad para Ecuador, destinados a fortalecer las capacidades del país para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
Perú, última parada
La gira concluyó en Perú, donde Rubio se reunió con la presidenta Keiko Fujimori. Lima se convirtió en la última escala de un recorrido que tuvo como uno de sus principales objetivos ampliar la coordinación regional contra el tráfico de drogas.
Perú se incorporó al Escudo de las Américas, una iniciativa promovida por Washington para coordinar a países del continente en la lucha contra el narcotráfico y las organizaciones criminales transnacionales. El país enfrenta además un aumento de los homicidios y las extorsiones y mantiene un papel relevante en la producción mundial de cocaína.
Con el recorrido por Colombia, Ecuador y Perú, Rubio cerró una gira que combinó seguridad, comercio y cooperación, en momentos en que Washington busca consolidar alianzas con gobiernos de derecha y fortalecer su posición en la región.

































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