Para la comunidad colombiana de Philadelphia, John Gómez es conocido como Mundo Tronix, un empresario que encontró en la venta de vehículos una oportunidad para construir su camino en Estados Unidos.
Su negocio se enfoca principalmente en venta de vehículos Hyundai, aunque también ofrece autos nuevos y usados de diferentes marcas. Detrás de esta actividad empresarial hay una historia de retos, adaptación y aprendizaje, marcada por las dificultades que enfrentan muchos inmigrantes al llegar a un nuevo país y por la determinación de convertir esas barreras en oportunidades.
Durante el conversatorio Encuentro de Empresarios Colombianos en Philadelphia, El Sol Latino Newspaper conversó con Gómez para conocer más de cerca esa historia migrante y el recorrido que lo llevó a emprender en la ciudad.
¿Cómo ha sido para ti emprender en Philadelphia y qué es lo que más te gusta de esta ciudad para hacer negocios?
Emprender no es fácil, incluso, es de admirar. Iniciar algo desde cualquier lugar es difícil, sobre todo si no tienes las herramientas o si no dominas el idioma. Eso hace que creemos algunas barreras mentales que nos impiden dar el salto. Sin embargo, cuando vences esos miedos y exploras nuevos mercados y nuevas profesiones, terminas evolucionando.
Lee también:Carlos Giraldo: el colombiano que conquistó el sector inmobiliario de Philadelphia
Es chistoso porque el español, que es nuestro idioma nativo, se convierte en el mejor aliado que tienes luego de aprender a hablar inglés, porque en cualquier sitio siempre necesitan a alguien que hable español.
¿A la hora de hacer negocios, qué distingue esa calidez de los colombianos y los latinos?
Nosotros tenemos ese toque secreto. Tenemos esa sazón. Yo creo que el servicio, el buen servicio, es el que nos hace marcar la diferencia. Somos cálidos y eso hace que la gente se sienta apreciada. Cuando tú cuidas al cliente, haces que el cliente se fidelice contigo. El que se va por precio, vuelve por servicio. Eso es algo que está escrito.
Lo que yo busco siempre es generar ese valor agregado y buscar la forma en la cual yo te cuido como mi cliente, porque, al final, los clientes se convierten en amigos. Yo lo que busco siempre es una excusa para ponerme al frente de la persona.

Desde tu lugar y tu trabajo, ¿cómo tiendes la mano a los colombianos que llegan a la ciudad desde cero y no saben qué hacer?
Comprar un auto no es un lujo, como en nuestros países. Se convierte en una necesidad. Si no estás bien asesorado, eso puede hacer que se cometan errores. Más allá de perseguir una comisión o una venta, yo busco poner al cliente en una buena posición. Una venta la puede hacer cualquier persona, pero ofrecerle la información apropiada al cliente y guiarlo es algo que destaca.
Nosotros estamos acostumbrados, por ejemplo, a no hacer créditos. Entonces, la importancia del crédito es que, si tú quieres avanzar en este país, tienes que financiar y poco a poco irte proyectando. Si quieres acceder a mejores tasas de interés o si quieres comprar más adelante una casa, son cosas que puedes hacer, siempre y cuando vayas construyendo una buena base. Y si esa base se la das bien a las personas, ahí es donde fidelizas.
Estos encuentros empresariales y de la comunidad, ¿cómo crees que ayudan a conectarnos y apoyarnos entre nosotros?
La información. Yo pienso que, si no sabes cómo arrancar tu emprendimiento o tu negocio, vas a tener mucha limitación mental. Tener una comunidad que te respalda y que te pueda dar una información concreta y veraz hace que tú puedas explorar y lanzarte. La peor diligencia es la que no se hace. Nada se pierde con intentar.
Cuando despertaste esa mañana y te enteraste del terremoto en Colombia, ¿cómo fue para ti y tu familia, estando tú aquí en la diáspora? ¿Y qué hicieron para ayudar a los colombianos y al país?
Despertarse con una catástrofe, yo pienso que es una noticia devastadora, bastante impactante. Mi familia vive en Bogotá, pero igual se sintió muy fuerte. Tengo muy buenos amigos en el área del Eje Cafetero y en Cali, y era difícil conectar con ellos y no recibir un mensaje de vuelta. Era un poco complejo.
El aporte que hicimos fue organizarnos para ayudar a los colombianos desde aquí. Hicimos recolectas, envíos a New York y se gestionó la ayuda humanitaria hacia Colombia.
¿Tienes algún proyecto para este año o el próximo?
Mi proyecto siempre ha sido y será apoyar en lo que se pueda. Brindar un aporte económico lo puede hacer cualquier persona, pero brindar información y la asesoría adecuada vale mucho más. Quiero seguir aportando mis conocimientos a todas aquellas personas que lo necesiten.




































Noticias Newswire







