Los cuerpos de bomberos, brigadas forestales y la Guardia Nacional intensificaron sus labores para intentar frenar el avance de tres feroces incendios forestales que ya han devastado más de 20.000 acres de vegetación (unas 8.000 hectáreas) en la zona oeste del condado de Miami-Dade. La emergencia, que comenzó hace casi una semana, mantiene una mancha de fuego que equivale al tamaño de una ciudad entera en las áreas rurales al oeste de Doral y Hialeah, cerca de los Everglades.
El origen de la crisis se remonta al pasado domingo 14 de junio, cuando una fuerte tormenta eléctrica provocó la caída de un rayo cerca del centro de detención Metro West. El impacto encendió el primero y más destructivo de los focos. Desde entonces, la sequía, los vientos cambiantes y una sensación térmica sofocante han complicado las labores de control.
El estado actual de los tres focos de incendio activos
De acuerdo con los registros de la Oficina Forestal de Florida y el Servicio Forestal de Estados Unidos, los frentes de combate se dividen de la siguiente manera:
Incendio Quarry 2: Es el foco principal y más gigantesco. Ha afectado unas 7.100 hectáreas (17.200 acres) y se mantiene contenido en un 80%. Las operaciones se concentran en las inmediaciones de la 137 del Noroeste y la Calle 25.
Incendio Well: Descubierto a mitad de semana, ha consumido cerca de 577 hectáreas (1.310 acres) y registra un nivel de contención del 60%.
Incendio Coptic: Este tercer frente abarca unas 1.188 hectáreas (1.680 acres). Al desarrollarse dentro de terrenos de jurisdicción federal, su mitigación quedó bajo la responsabilidad del Servicio Forestal de EE. UU. con un 40% de contención.
A estos tres grandes incendios se sumó un cuarto foco menor de 20 hectáreas que los equipos ya lograron controlar casi en su totalidad. Hasta el momento, las autoridades no han informado de heridos ni de viviendas destruidas.
Evacuaciones, cortes de energía y carreteras clausuradas
El impacto del fuego obligó a unas 200 personas de la comunidad de Mack’s Fish Camp a realizar una evacuación voluntaria. Muchos de los desplazados fueron trasladados a los terrenos de la feria local, mientras que otros buscaron refugio con familiares debido a los cortes estratégicos y preventivos en el suministro eléctrico implementados para proteger la infraestructura crítica.
Las secuelas del humo también han generado serios trastornos en la movilidad del sur de Florida:
Avenida Krome: Permanece clausurada en ambos sentidos por razones de seguridad.
Florida’s Turnpike: Se procedió al cierre de los carriles en dirección sur. La Policía de Hialeah Gardens estimó que la interrupción podría prolongarse por varias horas.
Debido a que las densas columnas de humo han deteriorado la calidad del aire incluso en el vecino condado de Broward, el Servicio Meteorológico Nacional recomendó a los residentes mantener puertas y ventanas cerradas.
Bomberos combaten las llamas bajo un calor de 110°F
El escenario para los cientos de efectivos desplegados es de extremo desgaste físico. Las brigadas combaten las llamas bajo un aviso por calor extremo que ha llevado el índice de sensación térmica hasta los 110°F (43°C) en los condados de Broward, Miami-Dade y Monroe.
“Los frentes son difíciles de contener por el clima”, afirmó el jefe asistente de Bomberos de Miami-Dade, Jason Fernández, al tiempo que pidió a la población civil mantenerse alejada de las zonas de emergencia.
Te puede interesar:Vecinos exigen frenar los constantes incendios en depósitos de chatarra
La paradoja de esta crisis es que el mismo factor que encendió el fuego podría ser la solución. Los pronósticos meteorológicos apuntan a la formación de tormentas en el interior del sur de Florida. Las autoridades esperan que este patrón húmedo traiga lluvias intensas que ayuden a sofocar los focos de manera natural, aunque también vigilan el riesgo de tormentas severas e inundaciones repentinas.





































Noticias Newswire









