La expansión de las cámaras de control automático de velocidad en Philadelphia comienza a mostrar resultados concretos. Un nuevo informe anual de la Philadelphia Parking Authority (PPA) destaca la reducción de las infracciones por exceso de velocidad en distintos corredores de la ciudad y el avance de nuevas estrategias destinadas a prevenir accidentes y proteger a peatones, ciclistas y automovilistas.
El programa de Automated Speed Enforcement (ASE) forma parte de los esfuerzos de Philadelphia para avanzar hacia el objetivo de Vision Zero: eliminar las muertes y lesiones graves provocadas por siniestros de tránsito. El exceso de velocidad es uno de los principales factores asociados a las muertes viales, por lo que la ciudad y la PPA instalaron cámaras en algunos de los corredores considerados más peligrosos y en zonas próximas a escuelas.
Las ubicaciones se determinan mediante estudios y análisis de datos, con el objetivo de concentrar los dispositivos en los lugares donde pueden tener mayor impacto. El principio es sencillo: calles con velocidades más bajas y previsibles reducen las posibilidades de choques y, especialmente, la gravedad de las lesiones cuando ocurren.
Las cámaras fotografían la parte trasera de los vehículos que superan el límite permitido. Antes de que se emita una infracción, la imagen es revisada por un agente de policía. Además, el sistema cuenta con medidas destinadas a proteger la privacidad y los datos obtenidos mediante las cámaras no pueden utilizarse para otros fines.
Roosevelt Boulevard y Broad Street muestran fuertes descensos
El primer corredor en incorporar el control automático fue Roosevelt Boulevard. Desde la puesta en funcionamiento de las cámaras, en junio de 2020, las infracciones por exceso de velocidad se redujeron 95%, según el informe.
La expansión continuó en Broad Street, Rt 611, donde los dispositivos comenzaron a operar en septiembre de 2025. Para marzo de 2026, las infracciones habían disminuido 67%, un resultado que refuerza la expectativa de que el programa pueda contribuir a modificar los hábitos de conducción.
La PPA también avanzó con la PA Route 13. En el tramo norte, que incluye Frankford Avenue, las cámaras comenzaron a emitir infracciones después del período de advertencia, en junio de 2026. El tramo sur, que incluye Baltimore Avenue, tiene prevista su activación hacia fines del verano de este año.
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Otro de los nuevos frentes es el programa piloto de control de velocidad en zonas escolares, iniciado en febrero de 2026. Cinco escuelas fueron seleccionadas a partir de estudios de tráfico realizados por la ciudad. Las cámaras móviles funcionan únicamente durante 40 minutos al comienzo y al final de la jornada escolar, y permanecen apagadas durante fines de semana y feriados.
Aunque todavía no existen datos suficientes para evaluar definitivamente el programa, las autoridades consideran que puede convertirse en una herramienta adicional para proteger a los estudiantes.
El dinero de las multas tampoco se incorpora como ganancia de la ciudad o de la PPA. Los fondos son canalizados a través de PennDOT y regresan a Philadelphia mediante subvenciones destinadas a proyectos de seguridad vial.
En febrero de 2026, la ciudad recibió el anuncio de $13 millones para seis proyectos, que incluyen mejoras en intersecciones, medidas para reducir velocidades y obras destinadas a facilitar los desplazamientos de peatones y ciclistas.
La expansión continuará. La PPA trabaja en nuevos corredores, entre estos las rutas 2016, 1004 y 2001. Al mismo tiempo, los datos del programa escolar permitirán decidir el próximo año si la iniciativa se convierte en permanente y se extiende a más escuelas.

































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