Philadelphia, la ciudad donde nació Estados Unidos, se convirtió en el epicentro de las celebraciones por el 250 aniversario de la Declaración de Independencia. Miles de personas recorrieron sitios emblemáticos como el Independence Hall y la Campana de la Libertad en un ambiente particular, donde el fervor histórico coincidió con la llegada de miles de aficionados que asisten a los partidos del Mundial de fútbol.
Para inaugurar la jornada, las autoridades locales enterraron una cápsula del tiempo que contiene mapas, cartas y objetos actuales aportados por todos los estados y territorios del país. El contenedor permanecerá bajo tierra con la instrucción formal de ser abierto exactamente dentro de dos siglos y medio, cuando la nación conmemore su quinto centenario en el año 2276.
Mientras tanto, en Washington, los organizadores desafiaron las alertas de tormentas eléctricas y un cielo iluminado por rayos constantes para llevar a cabo un monumental espectáculo pirotécnico de 40 minutos.
El evento, significativamente mayor que el de años anteriores, contempló el lanzamiento de 850.000 proyectiles desde diez puntos de la capital, incluyendo el estanque del Monumento a Lincoln y barcazas sobre el río Potomac, con el objetivo explícito de registrar la exhibición de fuegos artificiales más grande de la historia en el libro Guinness por el 250 aniversario.
El despliegue en la capital tuvo un costo estimado de 850.000 dólares. A través de sus redes sociales, el presidente Donald Trump elogió la magnitud de la producción y la calificó como el mejor espectáculo pirotécnico de la historia del país.
Sin embargo, las festividades en Washington también dejaron consecuencias sanitarias debido al ambiente sofocante previo a las lluvias. Los servicios de emergencia locales informaron que atendieron a 51 personas por afecciones directamente relacionadas con el calor extremo en el perímetro oficial de las celebraciones, de las cuales 12 requirieron traslado hospitalario, mientras que otras 22 personas fueron ingresadas por problemas cardíacos y de presión arterial, señaló CNN en español.
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En Philadelphia, el concierto masivo programado para la noche tuvo que ser interrumpido de emergencia para evacuar al público ante el avance de una tormenta severa. Tras una pausa obligada, las autoridades de la ciudad anunciaron cerca de la medianoche que el recinto reabría sus puertas para permitir la presentación de la banda local The Roots y el cierre pirotécnico planeado.
Por su parte, New York también adaptó sus monumentos a la agenda nacional. Tras iluminar la noche previa la aguja del icónico Empire State de color azul claro para conmemorar el enlace matrimonial de la cantante Taylor Swift y el deportista Travis Kelce, el edificio modificó sus luces este sábado para brillar con los colores rojo, blanco y azul en honor al aniversario del país.


































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