El gobierno de New Jersey solicitó formalmente una declaración federal de desastre mayor para atender las secuelas del intenso temporal que golpeó la región costera. La petición, dirigida a la administración del presidente Donald Trump por la gobernadora Mikie Sherrill, busca liberar fondos de emergencia para los condados de Monmouth, Atlantic y Cape May, los cuales sufrieron impactos considerables en su infraestructura pública.
“Estamos trabajando para asegurar que nuestras comunidades costeras cuenten con los recursos necesarios para recuperarse del nor’easter de septiembre”, afirmó la gobernadora Sherrill.
De aprobarse el pedido por parte de las autoridades nacionales, el estado y las administraciones locales podrán acceder a reembolsos financieros a través de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias. Esta asistencia económica permitirá cubrir los gastos operativos derivados de los trabajos de rescate, la remoción de escombros y la reparación de servicios esenciales afectados por los fuertes vientos y el oleaje.
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Asimismo, la administración Sherrill busca incorporar a la región en los programas federales de mitigación de riesgos. Estos recursos financieros están diseñados para financiar obras de infraestructura que refuercen la protección de los municipios costeros y reduzcan la vulnerabilidad de las comunidades ante la eventual llegada de nuevos fenómenos meteorológicos en el futuro.
“New Jersey envía a Washington miles de millones de dólares más en impuestos federales de lo que recibe a cambio, y ahora esperamos que la administración cumpla con su parte para que estas comunidades puedan reconstruirse. Agradezco a la Oficina de Manejo de Emergencias (OEM) y a nuestros socios locales y de los condados por actuar con rapidez para documentar los daños y completar las evaluaciones necesarias para solicitar la ayuda federal”, resaltó la gobernadora.
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Fondos para reconstrucción
Las evaluaciones preliminares realizadas por los inspectores federales confirman la magnitud de las pérdidas materiales en las zonas afectadas. Las cifras oficiales señalan que Cape May acumuló daños por más de trece millones de dólares, mientras que Monmouth registró pérdidas superiores a los ocho millones y Atlantic sumó más de cuatro millones en destrozos a la propiedad pública.
Estas evaluaciones confirman que los tres condados superaron de manera holgada los límites financieros per cápita fijados por las normativas de asistencia federal. En el caso específico de Monmouth, la cifra triplicó los requisitos mínimos para la asignación de ayuda, mientras que en Cape May el impacto económico fue treinta veces superior a los parámetros habituales de la agencia de emergencias.
Esta solicitud de apoyo se suma a las acciones emprendidas previamente por New Jersey ante el Cuerpo de Ingenieros del Ejército para reparar las obras de contención y barreras marinas que resultaron destruidas por el temporal. Las autoridades estatales confían en que la llegada de la asistencia federal acelere los trabajos de reconstrucción en la costa y garantice la estabilidad de los residentes afectados.






































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