Futbolista brillante con una vitrina repleta de trofeos y entrenador revelación del fútbol europeo con el Bayer Leverkusen, Xabi Alonso se topó con la dura realidad de intentar triunfar en el Real Madrid, en el que solo ha podido sobrevivir seis meses en su banquillo.
El antiguo centrocampista vasco de 44 años, aprendiz como jugador de técnicos del calibre de Pep Guardiola y Carlo Ancelotti, a quien sustituyó en el cuadro blanco, había firmado hasta 2028 pero fue despedido este lunes, tras caer 3-2 el domingo en la final de la Supercopa española ante el Barcelona.
Como jugador, una carrera para enmarcar: campeón de Europa (2008 y 2012) y del mundo (2010) con la gran generación española. Además ganó la Liga de Campeones de Europa con el Liverpool (2005) y el Real Madrid (2014), entre otros muchos trofeos.
El 20 de mayo de 2017, a los 35 años, Alonso disputó su último partido de pantalones cortos, con los colores del Bayern Múnich, celebrando un nuevo título de campeón de Alemania en el Allianz Arena ante 75.000 espectadores.
Solo siete cursos después, en la misma liga alemana, el preparador vasco acabó con la hegemonía de once años en la Bundesliga del conjunto bávaro (2013-2023), al llevar al Bayer Leverkusen al título liguero en la temporada perfecta: 51 partidos seguidos sin perder, también el título en la Copa y finalista en la Liga Europa.
La influencia de su padre Periko
Cuando había llegado al Bayern en 2014, lo hizo con el objetivo de estar cerca de Guardiola y pensar ya en su futuro como técnico.
“He intentado ser curioso sobre el trabajo de entrenador, no solamente jugar. He buscado ser cercano a ellos. Me preguntaba ya dónde estaría años más tarde”, había confesado Alonso a la AFP.
Antes de aterrizar en Baviera, contó en su última temporada en el Real Madrid con la dirección de Ancelotti, con quien se reencontraría en Múnich en su última temporada en activo.
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Pero su primera fuente de inspiración como entrenador fue su padre, Periko, internacional español a principios de los años 1980 (20 partidos con la selección). De pequeño, Xabi observaba preparar los partidos cuando Periko dirigía el equipo filial de la Real Sociedad, a principios de los años 1990.
Fue precisamente en el club de San Sebastián donde Xabi dio sus primeros pasos como jugador y en el banquillo, también con el segundo equipo, después de haber entrenado en categorías inferiores del Real Madrid.
“Xabi Alonso siempre ha sido un estratega, sobre el campo estaba siempre en el centro. En aquella época tenía esa visión. Sabía también cómo reaccionaban sus compañeros y adversarios”, contó a la AFP su excompañero en el Bayern, Philipp Lahm.
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Al Leverkusen por “intuición”
Tras su paso por el filial de la Real Sociedad, sin querer quemar etapas demasiado rápido, Xabi Alonso estudió entonces las ofertas que le llegaron.
Finalmente se decantó por la del Leverkusen, en aquel momento en la parte baja de la tabla de la Bundesliga a principios de la temporada 2022-2023, tirando un poco “de intuición”. El resto es historia del fútbol alemán.
En teoría, Alonso es partidario de dejar una gran libertad a sus jugadores: “En el terreno de juego, se me animó a tomar mis propias decisiones. Es algo que realmente quiero desarrollar y que recuerdo a los jugadores. No son robots”.
En términos de gestión humana, su modelo es Ancelotti, ganador de tres Ligas de Campeones con el Real Madrid (2014, 2022 y 2024), cuya sombra ha sido demasiado alargada.
“Cuando hablamos de convencer a los jugadores o de cómo tener una buena relación con los jugadores, Carlo Ancelotti es un maestro para todo el mundo”, había dicho.
Seis meses después de sustituirlo, Xabi deja el Real Madrid por la puerta de atrás. Aunque su currículum y prestigio le ofrecerán sin duda otra oportunidad de dirigir al más alto nivel.
Por: AFP


































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