El sistema sanitario de New Jersey inició una reforma estructural al adoptar un modelo de licencia única e integrada para sus centros de atención ambulatoria. Esta medida, coordinada entre los departamentos de Salud y de Servicios Humanos del estado, elimina las fragmentaciones administrativas que históricamente separaban el tratamiento de la salud física del bienestar mental de los pacientes.
“La atención médica funciona mejor cuando se trata a los pacientes como una persona integral, no como un conjunto de problemas separados”, declaró el Comisionado de Salud Interino, Jeff Brown. “Estas normas priorizan a las personas, permitiéndoles acceder a una sola puerta y recibir toda la atención que necesitan. Esto significa menos trámites burocráticos para que los proveedores satisfagan las necesidades de sus pacientes. Y significa un camino más sencillo hacia mejores resultados para los habitantes”.
A diferencia del esquema de gestión tradicional, esta nueva normativa permite que un mismo proveedor ofrezca servicios de atención primaria, salud mental y tratamiento de adicciones bajo un solo registro legal. El objetivo de esta reconfiguración es reducir la carga burocrática y facilitar un enfoque clínico centrado en la persona, un modelo que la evidencia científica vincula con una mejora en los resultados de salud y una experiencia hospitalaria más eficiente para el paciente.
“Las normas obsoletas han dificultado que los profesionales clínicos brinden atención médica primaria y conductual coordinada a sus pacientes”, dijo la Comisionada de Servicios Humanos, Sarah Adelman . “Las licencias integradas priorizan al paciente y eliminan las barreras para los proveedores, de modo que puedan centrarse en brindar la atención que sus pacientes necesitan. Esto facilita un mejor acceso y, en última instancia, mejores experiencias y resultados para los pacientes”.
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Con esta transición hacia la integración de servicios, el estado busca consolidar una infraestructura sanitaria donde la asistencia médica no dependa de trámites aislados, sino de una visión integral de las necesidades del individuo. Una de los momentos clave que mostró la necesidad de abordar las cosas desde otra perspectiva, fue la pandemia de COVID-19.
Bajo el sistema regulatorio fragmentado anterior, los centros que ofrecían servicios de atención primaria, salud mental y tratamiento de adicciones en un mismo lugar debían obtener tres licencias independientes, cada una con diferentes requisitos regulatorios. “Las normas anteriores también exigían a los proveedores mantener registros médicos separados cuando un paciente recibía servicios de salud física y conductual”, destacó una nota de prensa.
¿Cómo mejorará el servicio?
Primero, se permitirá que las instalaciones mantengan registros médicos unificados para los pacientes; también eliminarán los requisitos de espacios físicos y entradas separados. Se habilitarán espacios e infraestructuras de tratamiento compartidos, también se busca ampliar el acceso a servicios de gestión de la abstinencia y a medicamentos para el tratamiento de la adicción, como la buprenorfina.
Entre las mejoras, también se menciona permitir que médicos calificados presten servicios de salud reproductiva sin barreras innecesarias y eliminar el requisito de un obstetra/ginecólogo para brindar atención esencial.


































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