El Departamento de Estado de Estados Unidos actualizó su aviso de viaje para Venezuela y decidió mantener al país en Nivel 3: “Reconsiderar el viaje”. La medida genera un fuerte contraste en la agenda bilateral de la Administración de Donald Trump, la cual impulsa activamente la reanudación de vuelos comerciales y multimillonarias inversiones en el sector petrolero venezolano desde principios de 2026.
A pesar de la flexibilización de sanciones y la reapertura de canales comerciales tras la salida de Nicolás Maduro en enero, Washington recuerda a sus ciudadanos que las condiciones de seguridad en el terreno siguen siendo complejas.
¿Cuáles son las razones del Departamento de Estado?
El aviso oficial recomienda a los ciudadanos estadounidenses reconsiderar cualquier traslado a territorio venezolano debido a altos niveles de crimen, secuestros, terrorismo y una deficiente infraestructura de salud.
De igual forma, el documento detalla que las autoridades locales tienen una capacidad de respuesta limitada y destaca la falta de estadísticas oficiales confiables sobre la criminalidad.
Zonas en Nivel 4: Prohibido viajar
El gobierno estadounidense fue aún más estricto con regiones específicas del país, clasificándolas en Nivel 4 (“No viajar”):
Región fronteriza con Colombia: En un radio de 20 millas.
Estados completos: Amazonas, Apure, Guárico y Táchira.
Áreas específicas: Zonas rurales del estado Bolívar y sectores del estado Aragua (fuera de Maracay).
“Grupos criminales como el Tren de Aragua operan con fuerza y los secuestros exprés y los robos armados continúan”, advierte el informe de seguridad.
Alerta sanitaria: Escasez médica y enfermedades
La infraestructura hospitalaria venezolana es otro de los puntos críticos señalados por Washington. El reporte describe una situación de escasez crítica de medicamentos, equipos médicos averiados o deteriorados y una severa falta de personal asistencial.
A esto se le suman los riesgos biológicos. El Departamento de Estado advierte sobre la persistencia de enfermedades transmitidas por mosquitos como la malaria, el dengue y la fiebre amarilla, lo que representa un peligro adicional para los viajeros no inmunizados o sin preparación.
La dualidad de Washington: Petróleo vs. Seguridad
Esta actualización del aviso de viaje expone una evidente dualidad en la política de la administración Trump hacia Venezuela en 2026:
Apertura económica: La Casa Blanca busca que grandes compañías energéticas inviertan al menos 100.000 millones de dólares para rehabilitar los yacimientos petroleros del país, otorgando licencias especiales y levantando sanciones.
Reconexión aérea: Desde el pasado mes de abril, aerolíneas como American Airlines, Laser Airlines y Global X reanudaron formalmente sus vuelos directos entre EEUU y Venezuela.
Diplomacia: En marzo de 2026, la Embajada de EEUU en Caracas reabrió sus puertas de forma limitada tras siete años de suspensión, aunque la mayoría de los trámites consulares se siguen gestionando desde Bogotá.
Te puede interesar:EEUU sanciona al presidente cubano y a miembros de la familia Castro
Cautela en el sector empresarial
A pesar del optimismo y el cabildeo oficial de Washington con ejecutivos energéticos, el sector privado mira el panorama con prudencia. Grandes firmas, como ExxonMobil, han calificado a Venezuela como un destino “no invertible” en el corto plazo debido a la persistente inestabilidad del entorno, el histórico de expropiaciones previos y la falta de garantías jurídicas sólidas.
Expertos del sector señalan que mientras las alarmas de viaje permanezcan encendidas y los servicios básicos no muestren una mejoría real, los inversores más conservadores mantendrán sus capitales al margen de la transición venezolana.





































Noticias Newswire








