Cerca de 250 millones de ciudadanos estadounidenses mayores de 18 años estarán habilitados para votar en las elecciones de mitad de mandato de 2026. El número marca un cambio en la composición del electorado: cada vez hay una menor proporción de votantes blancos y una presencia creciente de ciudadanos hispanos y asiáticos.
De acuerdo con una proyección del Pew Research Center, elaborada a partir de estimaciones de la Oficina del Censo, los estadounidenses blancos seguirán siendo mayoría, con unos 153 millones de votantes elegibles, el 61% del total. Pero su peso relativo viene cayendo. En 2006 representaban el 74% de los ciudadanos con derecho a voto.
En sentido contrario, el electorado hispano alcanza los 39 millones de personas, equivalentes al 16% del total, mientras que el asiático suma 13,7 millones, el 5%. En ambos casos, su participación prácticamente se duplicó en las últimas dos décadas. Los votantes afroamericanos, con unos 31 millones, representan alrededor del 12% y mantienen una proporción más estable dentro del electorado.
Según el análisis, el cambio se hizo más visible en los últimos cuatro años. Desde las elecciones de mitad de mandato de 2022, el número de ciudadanos habilitados para votar aumentó en 8,4 millones, un 3%. Más de la mitad de ese crecimiento correspondió a los hispanos, que incorporaron 5,2 millones de votantes elegibles.
El crecimiento se concentra entre hispanos y asiáticos
La expansión del electorado hispano está vinculada principalmente a la llegada a la mayoría de edad de personas nacidas en Estados Unidos. Más de cuatro millones de hispanos nacidos en el país cumplieron 18 años entre 2022 y 2026, lo que representa cerca del 80% del crecimiento de este grupo. A ese proceso se sumó la naturalización de aproximadamente un millón de adultos hispanos durante el mismo período.
El electorado asiático, en tanto, registró el mayor crecimiento porcentual. Entre 2022 y 2026 sumó 2,3 millones de votantes elegibles, un aumento cercano al 20%. El incremento se explica casi por partes iguales por la naturalización de inmigrantes y por los jóvenes estadounidenses de origen asiático nacidos en el país que alcanzaron la edad para votar.
El electorado afroamericano también creció, aunque a un ritmo menor: incorporó 1,6 millones de ciudadanos en cuatro años, hasta alcanzar los 31 millones, un aumento del 6%.
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La transformación no se distribuye de la misma manera en todo el país. En 2024, los blancos representaban menos de la mitad de los votantes elegibles en Texas, 46%; California, 40%; Nuevo México, 41%; Hawái, 24%; y el Distrito de Columbia, 42%. En Nuevo México, los hispanos constituían el grupo más numeroso, con el 43% del electorado.
California y Texas también concentraban una importante proporción de votantes hispanos, con el 33% y el 32%, respectivamente. Hawái presentaba la mayor proporción de votantes asiáticos, con el 37%, mientras que el Distrito de Columbia tenía la mayor proporción de votantes negros, con el 41%.
La edad también marca diferencias entre los grupos. Los votantes blancos tienen una edad media de 52 años, mientras que entre los hispanos es de 39. Además, el 30% de los votantes hispanos tiene entre 18 y 29 años, frente al 17% de los blancos.





































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