En aguas que les llegan hasta el pecho, en recorridos nocturnos en hidrodeslizadores y a lo largo de carreteras remotas, las científicas del University of Florida Institute of Food and Agricultural Sciences (UF/IFAS) realizan un trabajo de conservación que la mayoría de las personas nunca llega a ver.
Capturan caimanes, rastrean pitones invasoras, frenan la propagación de especies destructivas y protegen algunos de los ecosistemas más frágiles de Florida.
Ellas son las “Croc Docs”
Como parte del Laboratorio de Investigación de Vida Silvestre Croc Docs de UF, estas investigadoras están redefiniendo la imagen de las mujeres en la ciencia en los Everglades de Florida y más allá.
Para Alexis Pupo y Bryna Daykin, la labor científica comienza bajo el cielo iluminado por la luna en los Everglades, donde el zumbido de un hidrodeslizador rompe el silencio de la oscuridad y una súbita agitación en el agua anuncia que la investigación de campo está a punto de comenzar.
Pupo sujeta una cuerda de nailon trenzado mientras Daykin, quien conduce el bote y encargada del equipo, reduce la velocidad. El caimán que examinan se resiste con fuerza, poderoso e indomable, hasta que el grupo actúa en conjunto, permitiendo que el animal se canse antes de sujetarle las mandíbulas y subirlo a bordo del bote. Con rapidez registran los datos de salud y toman mediciones como la longitud y el peso. En cuestión de minutos, el caimán es liberado exactamente en el mismo lugar donde fue capturado. El procedimiento se repite, algunas ocasiones hasta diez veces antes del amanecer.

Escenas como esta son habituales para las Croc Docs de UF, un programa emblemático de conservación e investigación donde las mujeres conforman la mitad del equipo y lideran el trabajo de campo que protege la fauna silvestre nativa, gestiona las especies invasoras y promueve el conocimiento científico de los delicados ecosistemas.
Para Pupo, originaria del sur de Florida, una carrera en ciencias alguna vez pareció poco realista. Como muchas mujeres de su familia, consideró brevemente la medicina, hasta que durante sus estudios universitarios redescubrió la biología, inspirada por profesoras y compañeras que compartían su profunda pasión por la vida silvestre.
“No puedo imaginar una forma más gratificante de invertir mi tiempo que ayudando a conservar el medio ambiente y la fauna que tanto me enseñaron durante mi infancia”, explicó. “El trabajo que realizo hoy me permite involucrarme mucho más de lo que jamás imaginé. Si alguien me hubiera dicho en la escuela secundaria que estaría dedicada a la conservación de cocodrilos nativos y al manejo de especies invasoras, no lo habría creído”.

Luego se enfocan en las pitones
Con el amanecer, la atención suele centrarse en una de las amenazas invasoras más destructivas de los Everglades: las pitones birmanas.
La ecóloga de vida silvestre Melissa Miller y la bióloga Michelle Bassis dirigen los esfuerzos para reducir las poblaciones de pitones utilizando radiotelemetría y GPS, así como drones y cámaras térmicas para su detección. Al rastrear a las serpientes macho marcadas que de forma natural buscan a las grandes hembras reproductivas, los investigadores pueden localizar agrupaciones de reproductores y remover múltiples ejemplares al mismo tiempo, disminuyendo así el impacto sobre la fauna silvestre nativa. Los datos recopilados sobre los patrones de movimiento y el hábitat de las pitones también se utilizan para asesorar a las agencias de manejo de vida silvestre en el diseño y la implementación de sus estrategias de control.
Miller, investigadora principal del proyecto, despertó su interés por la ciencia a los seis años, durante largas caminatas por el bosque junto a su madre. Aquellas experiencias alimentaron su amor por la vida silvestre, especialmente por las serpientes y una curiosidad que la ha acompañado a lo largo de toda su vida.
“A lo largo de los años, las mujeres han superado innumerables obstáculos que me han permitido alcanzar esta posición y al reflexionar sobre ello resulta realmente inspirador y conmovedor: hace décadas, mi camino como científica quizá no habría sido tan sencillo”.
Bassis se imaginó durante un tiempo como veterinaria o cuidadora de animales, antes de descubrir que la investigación práctica sobre la vida silvestre podía apoyar directamente los esfuerzos de conservación.
“No fue hasta mi primer año de universidad que me di cuenta de que trabajar directamente con la vida silvestre, para llevar a cabo investigaciones que marcaran la diferencia en la conservación, era una opción profesional viable”, explicó Bassis. “Tuve la suerte de conseguir algunos trabajos con profesores en el campus, realizando investigación de campo y eso fue lo que me convenció”.
En la actualidad, también lidera un inventario exhaustivo de mamíferos, aves y pitones invasoras en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Arthur R. Marshall Loxahatchee. Este trabajo ayuda a los científicos a comprender cómo los ecosistemas cambian con el tiempo en respuesta a la presencia de especies silvestres invasoras y a otros factores de estrés provocados por la actividad humana.

Muestreos nocturnos
El trabajo de este equipo también se extiende a las carreteras del sur de Florida, donde Patricia Rodríguez-Gonzalez y la becaria de Croc Docs, Gabriella De La Fe, colaboran en estudios nocturnos como parte del Programa de Monitoreo de Reptiles y Anfibios Invasores de los Everglades (EIRAMP, por sus siglas en inglés). Este es el primer programa regional de detección temprana y monitoreo de vida silvestre invasora en el sur de Florida.
Rodríguez-Gonzalez, quien comenzó como voluntaria y hoy es bióloga de campo a tiempo completo, pasa largas noches recorriendo cientos de kilómetros a través de los Everglades. Durante estas jornadas documenta serpientes y ranas invasoras y recopila datos cruciales para comprender las tendencias poblacionales.
De La Fe, originaria de Miami y aspirante a científica de la conservación, trabaja a su lado mientras adquiere experiencia práctica en estudios de carreteras, telemetría de pitones y la captura de tegus invasores, otro proyecto en curso del laboratorio.
“Trabajar junto a mujeres científicas profesionales me dio la confianza y la motivación para seguir adelante”, afirmó De La Fe. “Me han demostrado que todo es posible”.

Investigación internacional y mucho más
La investigación de Croc Docs se extiende mucho más allá de Florida. La ecóloga de vida silvestre Venetia Briggs-Gonzalez lidera proyectos internacionales centrados en cocodrilos, felinos silvestres y la tortuga de río centroamericana, una especie en peligro crítico de extinción, en Belice. Su programa de monitoreo a largo plazo, desarrollado en el Centro de Investigación de Campo Lamanai, se apoya en un modelo de ecoturismo que prioriza la conservación y la participación comunitaria.
Briggs-Gonzalez, galardonada con el Premio UNESCO–L’Oréal para Mujeres en la Ciencia, fue la primera beliceña en recibir este reconocimiento. Su trabajo ha tenido un impacto significativo a nivel global y actualmente forma parte del Comité Directivo del Grupo de Especialistas en Cocodrilos de la Comisión de Supervivencia de Especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la máxima autoridad mundial en la evaluación del estado de conservación de los cocodrilos.
“Las niñas y las mujeres jóvenes se identifican con lo que hago por el pequeño país del que provengo”, señaló. “Ven que hay espacio para cada una de nosotras en la ciencia”.
Otras mujeres de Croc Docs contribuyen a la conservación de formas igualmente significativas.

La bióloga, Taylor Brotons, está evaluando el uso de la cetrería (caza con halcones) como herramienta para el manejo de vida silvestre, mientras que la bióloga Jen Brueggen aporta décadas de experiencia trabajando con cocodrilos, junto con sus habilidades en fotografía y filmación de vida silvestre, para transformar la investigación científica en relatos visuales accesibles y atractivos para el público.
La estudiante internacional de posgrado María Camila Ojeda Rojas trabaja para frenar la propagación de tegus argentinos en el condado de St. Lucie mediante estrategias de detección temprana y remoción, que incluyen el uso de trampas inteligentes automatizadas con inteligencia artificial. Además, lidera los experimentos moleculares del laboratorio, donde se dedica a la identificación de nuevos parásitos de la vida silvestre.
Por su parte, la encargada del laboratorio, Duwa Ansari, supervisa las subvenciones, las finanzas, el cumplimiento normativo y la logística, garantizando que la investigación científica continúe sin interrupciones mientras los investigadores realizan trabajo de campo. Cuando las operaciones lo permiten, Ansari también participa activamente en las labores de conservación de campo junto al resto del equipo.
Te puede interesar:Científicos de UF/IFAS confirman que termitas híbridas se han establecido en Florida
En conjunto, estas mujeres representan todo el espectro de la ciencia de la conservación moderna: desde la investigación de campo y la recopilación de datos, hasta la logística, la innovación y la comunicación, fortaleciendo los resultados para la vida silvestre y redefiniendo lo que significa ser una mujer en la ciencia para las generaciones futuras.
“La gente podría preguntarse cómo llegamos a tener un equipo en el que el 50% de nuestros científicos son mujeres, en un campo que muchos aún perciben como dominado por hombres”, señaló Miller, codirectora de Croc Docs de UF. “En cada etapa, contratamos a las personas más calificadas, basándonos en sus conocimientos, habilidades, experiencia y pasión. Ese enfoque enriquece la experiencia para todos. Pero lo que realmente espero es que llegue un momento en el que mujeres, como las de mi equipo, puedan sobresalir y ser reconocidas por su trabajo, independientemente de su sexo o género”.
Por: UF/IFAS

































Noticias Newswire









