Doscientos cincuenta y dos millones de dólares al día atraviesan la frontera entre México y los Estados Unidos, monto que representa el gran número de autopartes que se elabora en suelo azteca y que afectará a la industria automotriz norteamericana si el presidente Trump cumple su amenaza de cerrar la frontera.
Una ponderada preocupación manifestaron los representantes de los principales fabricantes de automóviles de Estados Unidos, que advirtieron en torno al cierre de la frontera con México, sería una decisión que causaría graves problemas al sector.
Auto Alliance, que representa a algunos de los principales fabricantes de automóviles del mundo y que produce el 70 % de los vehículos que se vende en Estados Unidos, solicitó en un comunicado evitar el cierre de la frontera.
El grupo, al que pertenecen empresas como BMW, Fiat Chrysler (FCA), Ford, General Motors (GM), Mercedes-Benz, Toyota, el grupo Volkswagen y Volvo, recordó que las ensambladoras estadounidenses dependen de piezas y componentes producidos en México para montar automóviles.
“En muchos casos, los componentes pueden cruzar la frontera varias veces antes de ser integradas en el montaje final del vehículo. Solicitamos a todas las partes que trabajen juntos para evitar el cierre de la frontera que causaría graves trastornos al sector del automóvil de Norteamérica”, dijo el grupo.
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Casi 40% de los componentes necesarios para producir vehículos en Estados Unidos procede de México. Sólo el año pasado, los fabricantes de automóviles en Estados Unidos importaron casi 60 mil millones de dólares de componentes producidos en México.
Auto Alliance añadió que “el coste de todo esto recaerá sobre los consumidores y hará más difícil que sean capaces de pagar un vehículo nuevo que es más limpio, más seguro y más eficiente en su consumo”.
Además de Auto Alliance, el grupo que representa a los tres fabricantes estadounidenses (GM, Ford y FCA), American Automotive Policy Council (AAPC), expresó también su preocupación por el posible cierre de la frontera y su impacto en el sector.
AAPC dijo en un comunicado que el cierre de la frontera “dañaría la economía de Estados Unidos y en particular al sector del automóvil”.
La reacción del sector del automóvil se produce horas después de que Trump amenazara con el cierre de la frontera con México con el argumento de que “la seguridad es más importante que el comercio” en relación a la llegada de inmigrantes a la frontera sur del país.
Y el viernes pasado, Trump dijo en Twitter que “si México no detiene de forma inmediata TODA la inmigración ilegal que llega a Estados Unidos a través de la frontera sur”, cerraría esta semana “la frontera o grandes secciones de la frontera”.