Para los cineastas de América Latina, la cámara nunca ha sido algo estético, es, de hecho, un megáfono. En una región marcada por las cicatrices de las dictaduras, las resistencias y la eterna lucha por la soberanía del relato, hacer cine es un acto de insistencia. Es el cine como trinchera, donde cada encuadre busca desmantelar los estereotipos impuestos desde fuera para revelar una verdad propia, a veces incómoda. Cada vez más, los escenarios internacionales se concentran en estas historias, así pasará en los Premios Oscar de este año.
La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas realza unas nominaciones para celebrar la excelencia técnica y la narrativa, que valida la madurez de una industria que ha aprendido a navegar entre la precariedad y la genialidad.
Desde la presencia ineludible de figuras consagradas como Guillermo del Toro con su ambiciosa Frankenstein, hasta el hito histórico de Wagner Moura, quien con su papel en El agente secreto (O Agente Secreto) se convierte en el primer brasileño nominado a Mejor Actor, el mensaje es llegó a Hollywood.
Se resalta la inclusión de obras como la del brasileño Kleber Mendonça Filho y el reconocimiento a talentos como el director de fotografía Adolpho Veloso (Train Dreams) o el puertorriqueño Benicio del Toro (One Battle After Another).
Wagner Moura
El reconocimiento de Wagner Moura como nominado al Oscar como Mejor Actor es el reflejo de una trayectoria que ha sabido equilibrar el cine de autor con el magnetismo del mainstream. Con El Agente Secreto muestra una faceta impecable, que ya se venía gestando desde antes de Narcos.
La cinta no se queda atrás: al asegurar candidaturas en las categorías de Mejor Película y Mejor Película Internacional, se posiciona en la historia. Del director Kleber Mendonça Filho, este thriller político bañado de realismo mágico sigue a un profesor universitario perseguido por la dictadura en 1977 que se refugia en Recife.
Guillermo del Toro
Si bien los rostros frente a la cámara capturan los titulares, la verdadera columna vertebral de la presencia latinoamericana en esta edición de los Oscar reside en Guillermo del Toro. Con su reinterpretación de Frankenstein, el cineasta tapatío logró una de las obras más robustas del año, acumulando menciones en categorías que definen la excelencia técnica y narrativa: desde Mejor Película y Mejor Guion Adaptado, hasta un despliegue artesanal en Diseño de Producción, Cinematografía, Banda Sonora, Sonido, Maquillaje y Vestuario.
La cinta se estrenó en cines en octubre y unas semanas después en Netflix.
Guillermo del Toro ha ganado tres premios Oscar en su carrera hasta la fecha. Obtuvo dos estatuillas en 2018 por La forma del agua (Mejor Director y Mejor Película) y una tercera en 2023 por Pinocho (Mejor Película Animada).
Benicio del Toro
Este es otro de los nombres que ha resonado este año. La identidad cultural de Benicio siempre ha estado presente en su carrera, su origen puertorriqueño lo ha acompañado en más de un rol, y el actor le ha sacado todo el provecho posible.
Benicio del Toro tiene un premio Oscar en su haber, lo ganó en la categoría de Mejor Actor de Reparto por su papel en la película Traffic (2000). Además, ha sido nominado a esta misma categoría por 21 Grams (2003).
La ceremonia número 98 de los premios Oscar se celebrará el domingo 15 de marzo en el Dolby Theatre de Los Ángeles, sede habitual del evento desde hace más de dos décadas.



































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