Estados Unidos puso en marcha una estrategia de tres etapas para Venezuela tras la captura del líder chavista Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. El plan busca primero estabilizar el país, luego impulsar una fase de recuperación económica con fuerte presencia internacional y, finalmente, acompañar un proceso de transición política.
El secretario de Estado, Marco Rubio, detalló que esta hoja de ruta se desarrolla bajo un contexto de alta supervisión estadounidense, con el objetivo de evitar un colapso interno o un vacío de poder que derive en violencia.
“Tenemos un enorme control e influencia sobre lo que hacen y pueden hacer esas autoridades interinas, pero obviamente este será un proceso de transición. Al final, será el pueblo venezolano quien transforme su país.”, afirmó el primer secretario de Estado de origen hispano en la historia de Estados Unidos en su cuenta X.
El plan de Estados Unidos para Venezuela
- Primera etapa: estabilización inmediata
La fase inicial del plan se centra en garantizar la estabilidad interna de Venezuela tras la captura de Maduro y los operativos militares que precedieron a su arresto. Rubio explicó que la prioridad inmediata es preservar el orden, asegurar las instituciones clave y evitar enfrentamientos.
Esta etapa busca contener la crisis política y económica para impedir un escenario de caos. Washington considera fundamental mantener el control de la situación en el corto plazo antes de avanzar hacia reformas más profundas. La estabilización incluye medidas de seguridad, supervisión de autoridades provisionales y control de sectores estratégicos.
Según el funcionario estadounidense, esta fase es determinante para que las siguientes etapas puedan desarrollarse sin sobresaltos y con cierto grado de legitimidad interna e internacional.
- Segunda fase: recuperación económica y reconciliación
La segunda fase del plan, denominada “recuperación”, apunta a reactivar la economía venezolana tras años de recesión, sanciones y colapso productivo. Rubio señaló que uno de los pilares de esta etapa será garantizar el acceso equitativo de empresas estadounidenses, occidentales y de otros países al mercado venezolano, incluyendo en el sector energético.
El petróleo ocupa un lugar central en esta estrategia. La administración Trump concreta un acuerdo para tomar entre 30 y 50 millones de barriles de crudo venezolano y venderlos a valor de mercado. Los ingresos obtenidos, según Rubio, serían destinados a financiar el proceso de transición hacia un nuevo gobierno.
En paralelo a la reactivación económica, Estados Unidos impulsa un proceso de reconciliación nacional. Este incluiría medidas como la liberación de presos políticos, facilitar el retorno de exiliados y la reconstrucción de la sociedad civil venezolana.
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El pasado 8 de enero, un “número importante” de personas detenidas por motivos políticos, incluidos ciudadanos extranjeros, fue liberado en Venezuela, según anunció el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. Se trata de las primeras excarcelaciones desde que Delcy Rodríguez asumió funciones de manera interina tras la operación militar estadounidense.
“Para favorecer la convivencia pacífica, el gobierno bolivariano junto a las instituciones del Estado ha decidido la liberación de un número significativo de personas venezolanas y extranjeras”, declaró el presidente de la Asamblea Nacional.
- Tercera fase: transición política
La fase final del plan estadounidense contempla una transición política de mayor alcance. Rubio explicó que esta etapa estará orientada a transformar el sistema político venezolano, fortalecer las instituciones y sentar las bases para un nuevo proceso democrático.
El objetivo, insistió, es evitar que el país caiga en un vacío de poder tras la caída del liderazgo chavista. Washington busca acompañar una reorganización institucional que permita elecciones, gobernabilidad y estabilidad a largo plazo.
Las tres fases, estabilización, recuperación y transición, están diseñadas como un proceso gradual, con supervisión internacional y fuerte influencia estadounidense.
Cancelación de nuevos ataques
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que canceló una segunda oleada de ataques contra Venezuela tras la liberación de “un gran número” de presos políticos en ese país.
” Venezuela está liberando a un gran número de presos políticos como muestra de su “búsqueda de la paz”. Este es un gesto muy importante e inteligente. Estados Unidos y Venezuela están colaborando eficazmente, especialmente en la reconstrucción, de una forma mucho mayor, mejor y más moderna, de su infraestructura de petróleo y gas. Gracias a esta cooperación, he cancelado la segunda ola de ataques, prevista previamente, que parece innecesaria”, “, escribió el presidente en un mensaje en su plataforma Truth.
Trump agregó que, pese a esta decisión, todos los barcos permanecerán en su lugar por motivos de seguridad.
Justicia federal estadounidense
Maduro y Flores fueron capturados en una operación militar estadounidense realizada el pasado 3 de enero. Desde entonces, se encuentran detenidos en New York, donde enfrentan múltiples cargos ante la justicia federal estadounidense, entre ellos delitos vinculados al narcotráfico.
Ambos fueron presentados el 5 de enero ante un tribunal, donde se declararon no culpables y enfrentan cuatro cargos de alta gravedad. En caso de ser condenados por un jurado federal, podrían recibir sentencias de cadena perpetua.
Los cargos específicos incluyen conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, así como conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos. La próxima audiencia judicial fue programada para el 17 de marzo.
Acuerdo energético
Según lo publicado por el U. S Department of Energy, el acuerdo energético entre Estados Unidos y Venezuela contempla:
- El gobierno de Estados Unidos comenzó a comercializar petróleo crudo venezolano en el mercado global para beneficio de EE. UU. y Venezuela. Se contrataron a los principales comercializadores de materias primas y bancos clave del mundo para ejecutar y brindar apoyo financiero para estas ventas de petróleo crudo y productos derivados.
- Todos los ingresos provenientes de la venta de petróleo crudo y productos derivados del petróleo venezolano se liquidarán primero en cuentas controladas por EE. UU. en bancos reconocidos mundialmente para garantizar la legitimidad e integridad de la distribución final de los ingresos.
- Estos fondos se desembolsarán en beneficio de Estados Unidos y Venezuela a discreción del gobierno estadounidense.
- El único petróleo que entrará y saldrá de Venezuela será a través de canales legítimos y autorizados, consistentes con la ley de Estados Unidos y la seguridad nacional.
- EE.UU. está reduciendo selectivamente las sanciones para permitir el transporte y la venta de crudo y productos petrolíferos venezolanos a los mercados globales.
- Como parte de la importante modernización, expansión y modernización requerida, EE. UU. autorizará la importación de equipos, repuestos y servicios seleccionados para yacimientos petrolíferos. Esto implicará tecnología, experiencia e inversión de socios energéticos estadounidenses y de otros países.
- EE.UU. trabajará para mejorar la red eléctrica, esencial para aumentar la producción petrolera, las oportunidades económicas y la calidad de vida de los venezolanos.


































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