La N-acetylcysteine (NAC) es una molécula natural que repone el sistema antioxidante del propio cuerpo y ahora muestra un beneficio potencial como parte del manejo de pacientes con la enfermedad de Parkinson, según un estudio realizado por el por el Departamento de Medicina Integral y Ciencias de la Nutrición, así como por los departamentos de Neurología y Radiología, en la Thomas Jefferson University.
Daniel Monti, presidente del Departamento de Medicina Integrativa y Ciencias de la Nutrición y director del Instituto Marcus de Salud Integrativa en la Thomas Jefferson University, detalló que este estudio revela una vía potencialmente nueva para el tratamiento de pacientes con Parkinson.
“Muestra que la N-acetylcysteine puede tener un efecto fisiológico único que altera el proceso de la enfermedad y permite que las neuronas dopaminérgicas recuperen la conectividad funcional con otras partes del cerebro”, precisó Monti, también autor principal del artículo.
El estudio, publicado en la revista Parkinsonism and Related Disorders, encontró mejoras en la conectividad funcional, la forma en que el cerebro se comunica consigo mismo, dentro de áreas críticas afectadas por el Parkinson.
Otro resultado altamente alentador fue que estos cambios cerebrales se correlacionaron con una mejora notable en los síntomas clínicos de la enfermedad.
Los tratamientos actuales para la enfermedad de Parkinson generalmente se limitan a la reposición temporal de dopamina en el cerebro junto con algunos medicamentos diseñados para ralentizar la progresión de la enfermedad.
La destrucción de las células nerviosas dopaminérgicas en la enfermedad de Parkinson parece deberse en gran parte al estrés oxidativo, y este estrés también reduce los niveles de glutatión, una sustancia química producida por el cerebro para contrarrestar el estrés oxidativo.
La NAC es un suplemento oral disponible en la mayoría de las tiendas de nutrición y, curiosamente, también viene en forma intravenosa, la cual se utiliza para proteger el hígado en caso de sobredosis de acetaminofén.
Varios estudios iniciales han demostrado que la administración de NAC aumenta los niveles de glutatión en el cerebro, pero no se ha comprobado si dicho efecto mejoraría la conectividad funcional entre las áreas dopaminérgicas y otras partes del cerebro.
Cambios significativos
En este estudio, pacientes con Parkinson que continuaron con su tratamiento habitual se dividieron en dos grupos. El primero recibió una combinación de NAC oral e intravenosa durante tres meses, mientras que el segundo recibió únicamente su tratamiento habitual.
Los pacientes fueron evaluados inicialmente, antes de comenzar con NAC, y posteriormente a los 6 meses de recibirla, mientras que los pacientes de control fueron evaluados inicialmente y 6 meses después.
Lee también:Karen Fegely, la arquitecta del nuevo impulso económico de Philadelphia
La evaluación consistió en medidas clínicas estándar, como la Unified Parkinson’s Disease Rating Scale (UPDRS), una encuesta administrada por médicos para determinar el estadio de la enfermedad, y una resonancia magnética cerebral para evaluar cómo se conectan las diferentes partes del cerebro.
En comparación con los controles, los pacientes que recibieron NAC experimentaron cambios significativos en la conectividad funcional dentro de las áreas dopaminérgicas del cerebro, diana de la enfermedad de Parkinson, y también mostraron mejoras en su puntuación en la UPDRS de aproximadamente un 20%.
Andrew Newberg, primer autor y experto en neuroimagen, profesor y director de investigación del Departamento de Medicina Integrativa y Ciencias de la Nutrición, afirmó que nunca antes “habíamos visto una intervención para la enfermedad de Parkinson con este efecto en el cerebro”.
Los investigadores esperan que esta investigación abra nuevas vías de tratamiento para los pacientes con enfermedad de Parkinson.


































Noticias Newswire









