Algún día podría existir una nueva prueba para detectar la diabetes tipo 1, gracias a que científicos de University of Florida y Linköping University en Suecia han encontrado marcadores en la sangre del cordón umbilical de niños a quienes posteriormente se les diagnosticó la enfermedad.
En una nueva investigación publicada recientemente en la revista Nature Communications, los científicos descubrieron que los primeros signos de la diabetes tipo 1 se pueden detectar en la sangre del cordón umbilical, que conecta al bebé con la placenta durante el embarazo.
Esto no significa que la diabetes esté predeterminada, dijo Angelica Ahrens, autora principal del estudio e investigadora asistente en microbiología en UF Institute of Food and Agricultural Sciences (UF/IFAS). “Significa que la biología se está moldeando durante un período en el que los sistemas todavía son altamente adaptables”, explicó Ahrens.

La diabetes tipo 1 se produce cuando el sistema inmunitario ataca por error las células beta del páncreas, responsables de producir insulina, destruyéndolas. Como resultado, el cuerpo no puede regular adecuadamente el nivel de azúcar en la sangre, lo que requiere tratamiento de por vida y puede derivar en complicaciones graves para la salud.
Se estima que actualmente 8,4 millones de personas en todo el mundo viven con diabetes tipo 1 y se proyecta que esta cifra podría aumentar a 17 millones en los próximos 20 años.
Los datos del nuevo estudio sugieren que el proceso, que da lugar a una inflamación, podría comenzar durante el embarazo, explicó Ahrens.
“Se trata de procesos que podrían hacer que las condiciones biológicas sean más favorables para un ataque al páncreas”, agregó.
“Sería muy útil que los marcadores en la sangre del cordón umbilical pudieran alertar a los médicos, ya que la detección actual se basa en la genética o requiere la presencia de anticuerpos contra el propio organismo, momento en el que la enfermedad ya ha avanzado significativamente. Entender cómo contrarrestar estos procesos y la inflamación será clave en nuestros estudios continuos sobre estos marcadores, ya que podrían servir como base para intervenciones o cambios en el estilo de vida desde la infancia temprana”.

Los investigadores están realizando estudios a 16 683 bebés en Suecia, un grupo conocido como “Todos los Bebés del Sureste de Suecia” (ABIS, por sus siglas en inglés). Esta cohorte de nacimiento incluye a los niños nacidos en una región específica de Suecia entre 1997 y 1999. Para cada niño se recopiló información extensa a lo largo del tiempo, proporcionada por la familia y, más adelante, por los propios individuos, incluyendo muestras biológicas periódicas. Los participantes de ABIS continúan siendo monitoreados en la actualidad.
Los científicos utilizaron técnicas de aprendizaje automático para identificar qué proteínas están relacionadas con el riesgo de desarrollar diabetes tipo 1, analizando la sangre del cordón umbilical de un subconjunto de estos individuos. A continuación, buscaron patrones en las proteínas vinculadas al riesgo mediante modelos predictivos, explicó Ahrens. Este análisis implicó probar y refinar repetidamente los modelos con cientos de proteínas para garantizar que los resultados fueran fiables.
Para sintetizar los datos de las proteínas, los investigadores utilizaron HiPerGator de University of Florida, la supercomputadora universitaria más rápida del país. Esto permitió que su trabajo fuera eficiente, reproducible y escalable, señaló Ahrens.
“El acceso a HiPerGator ayudó a impulsar este estudio y nos posiciona favorablemente para futuros trabajos en poblaciones más grandes y diversas”, añadió.

Dentro del grupo estudiado, los científicos identificaron marcadores proteicos presentes al nacer que están fuertemente asociados con el desarrollo futuro de diabetes insulinodependiente.
Además, observaron que algunos de estos marcadores relacionados con la enfermedad futura pueden estar influenciados por ciertos químicos perfluoroalquilados, conocidos como “productos químicos persistentes”, a los que la madre estuvo expuesta durante el embarazo.
Johnny Ludvigsson, profesor sénior del Departamento de Ciencias Biomédicas y Clínicas de Linköping University y uno de los autores principales del estudio, señaló que esta investigación es el resultado de una fructífera colaboración entre científicos de Suecia y Estados Unidos.
“Nuestro estudio demuestra que una combinación de varios factores durante el embarazo aumenta el riesgo de desarrollar diabetes tipo 1 en el futuro”, afirmó Ludvigsson. “Esto sugiere que ningún método por sí solo prevendrá la enfermedad, pero que distintos cambios tempranos en el estilo de vida y el entorno podrían hacer que la diabetes tipo 1 sea gradualmente menos común”.
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Eric Triplett, profesor y director del Departamento de Microbiología y Ciencias Celulares de UF/IFAS y uno de los autores principales del estudio, afirmó: “El principal valor de esta publicación es que sugiere una nueva forma de predecir la diabetes tipo 1 en el futuro utilizando un tejido biológico, la sangre del cordón umbilical, que normalmente se desecha al nacer. Este tejido contiene sangre del niño que puede almacenarse para medir proteínas en el futuro”.
“Este enfoque no requiere procedimientos invasivos para el recién nacido, como la extracción de sangre, ni pruebas genéticas que planteen problemas de privacidad, ni costosas pruebas posteriores para detectar autoanticuerpos en la sangre del niño. Vemos un futuro prometedor para el estudio de las proteínas en la sangre del cordón umbilical como herramienta para la predicción de enfermedades”, agregó.
Por: UF/IFAS


































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