Las ciudades de Doral y Sweetwater, dos de los municipios de mayor crecimiento del oeste de Miami-Dade, cerraron el año 2025 con un balance marcado por megaproyectos urbanos, estabilidad fiscal y una fuerte apuesta por la seguridad ciudadana. Ambas administraciones locales reportan superávits presupuestarios y delinean para 2026 planes de inversión orientados a mejorar la calidad de vida sin incrementar la carga tributaria.
En Doral, la alcaldesa Christi Fraga destacó el cumplimiento de promesas de campaña que transformaron el paisaje urbano y consolidaron a la ciudad como un polo recreativo y residencial de referencia. El hito principal fue la culminación del Doral Central Park, considerado uno de los proyectos recreativos más ambiciosos del sur de Florida. Tras la inauguración de sus fases principales en mayo, el parque opera con un centro acuático y comunitario, y ya se prepara una nueva etapa de expansión.
Para 2026, el gobierno municipal proyecta un desarrollo en el área remanente del parque, conocida como “overflow parking”. Allí se construirá un edificio con 600 plazas de estacionamiento, nueve canchas de pickleball en la azotea y un centro de entretenimiento bajo techo de 40.000 pies cuadrados. La inversión preliminar asciende a 33 millones de dólares y busca generar ingresos propios para la ciudad. “Estamos tratando de crear recursos que no dependan de los impuestos de las propiedades”, explicó Fraga.
Otro logro clave para Doral fue la decisión del Condado Miami-Dade de no reconstruir la planta incineradora de basura de Covanta dentro de los límites municipales. La antigua instalación, destruida por un incendio en 2023, había sido foco de protestas y demandas por presuntos efectos en la salud. La alcaldesa atribuyó el resultado a la presión comunitaria y a la gestión legal sostenida del municipio.
En el plano fiscal, Doral cerró 2025 con la tasa de amillaramiento más baja del condado, fijada en 1.691%. Además, la ciudad implementó programas de ayuda social, como cheques de 200 dólares para residentes mayores de 65 años y subsidios de hasta 3.000 dólares para familias en situación económica crítica.
La seguridad pública, prioridad en Sweetwater
A pocos kilómetros al sur, Sweetwater vivió lo que su alcalde, José “Pepe” Díaz, definió como un proceso de reingeniería institucional. Al asumir el cargo, Díaz impulsó una modernización tecnológica urgente tras detectar severas vulnerabilidades en los sistemas municipales y policiales. La inversión en servidores y protección de datos fue el primer paso de una reestructuración más amplia.
La seguridad pública se convirtió en la prioridad central. En 2025 se incorporaron entre 10 y 12 nuevos oficiales, elevando la fuerza policial a unos 83 agentes juramentados, se renovó la flota de patrullas y se implementó un sistema de patrullaje por cuadrantes. Paralelamente, el Parque Ronselli fue renovado con campos de césped sintético, iluminación LED y mejoras en el centro juvenil Jorge Mas Canosa.
Sin embargo, el año también dejó un saldo social complejo. El cierre definitivo del Li’l Abner Mobile Home Park, que albergaba a unas 900 familias, marcó uno de los episodios más dolorosos de 2025. Tras una prolongada batalla legal, los tribunales fallaron a favor de los propietarios del terreno, dando paso al desalojo y a un futuro desarrollo inmobiliario.
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Con luces y sombras, Doral y Sweetwater concluyen 2025 en medio de una transformación urbana acelerada. El desafío para 2026 será sostener el crecimiento, fortalecer los servicios públicos y enfrentar el déficit de vivienda asequible en un condado en constante expansión.


































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