El suministro de sangre en New Jersey enfrenta un déficit crítico. Tras una caída del 40% en las donaciones, los niveles de tipos de sangre esenciales, como O-negativo y B-negativo, han descendido en toda la región.
Ante este escenario, el gobernador Phil Murphy y el Departamento de Salud de New Jersey han hecho un llamado a los residentes elegibles para estabilizar las existencias. Las autoridades subrayan que cada donación tiene un impacto multiplicador, capaz de asistir hasta a tres pacientes en procedimientos quirúrgicos, emergencias o tratamientos crónicos.
Históricamente, los bancos de sangre en New Jersey experimentan una reducción en la recolección durante los meses de invierno, un periodo en el que, paradójicamente, la demanda hospitalaria suele incrementarse. Los Servicios de Sangre mantienen activa una declaratoria de emergencia para revertir esta tendencia y asegurar la operatividad de los centros de salud del estado.
“Cada vez que una persona toma la simple pero crucial decisión de donar sangre, está ayudando a salvar la vida de personas que quizás nunca conozca”, declaró el Comisionado de Salud Interino, Jeff Brown. “Nuestro sistema de salud depende de estos héroes cotidianos, y animo a todos los residentes que cumplan los requisitos a programar su primera donación hoy mismo y a comprometerse a donar sangre al menos cuatro veces en 2026. Juntos, podemos prevenir la escasez de sangre”.
Puedes leer: Comisionado de salud de NJ se pronunció sobre el calendario de vacunación infantil
Existe una disparidad estadística persistente: menos del 5% de los residentes elegibles participa en campañas de donación anualmente, a pesar de que el sistema de salud nacional requiere una transfusión cada dos segundos.
La escasez afecta con mayor severidad al tipo O negativo. Al ser el único grupo sanguíneo universal, su disponibilidad es el factor determinante en la supervivencia de pacientes con traumatismos graves donde no hay margen para pruebas de compatibilidad.
La relevancia de estas reservas se ha extendido recientemente más allá de los entornos hospitalarios.
Tras las exenciones emitidas por el Departamento de Salud de New Jersey en 2024, los equipos de servicios médicos de emergencia (EMS) están autorizados para administrar sangre completa en el lugar del incidente o durante el traslado. Esta práctica prehospitalaria, avalada por los principales consorcios de medicina de urgencias, busca mitigar los efectos del choque hemorrágico en los minutos críticos posteriores a una lesión, transformando las unidades de soporte vital en extensiones móviles de las salas de trauma del estado.
Las personas que tengan al menos 17 años (16 años con el consentimiento de los padres), pesen al menos 110 libras y gocen de buena salud en general pueden ser elegibles para donar sangre en New Jersey
Sin una reserva renovada permanentemente, la estabilidad operativa de los hospitales en New Jersey queda comprometida. La seguridad del suministro no depende de procesos industriales, sino de la participación ciudadana recurrente para cubrir las necesidades clínicas de las comunidades locales.


































Noticias Newswire









