La Selección Colombia de fútbol enfrenta una profunda etapa de transición e incertidumbre táctica tras confirmarse la salida definitiva de sus dos últimos grandes creativos, James Rodríguez y Juan Fernando Quintero.
Luego de la eliminación sufrida en los octavos de final del Mundial 2026 frente a Suiza, el conjunto cafetero se encuentra ante la imperiosa necesidad de hallar un mediocampista que tome las riendas de la conducción en el terreno de juego.
Esta búsqueda no resulta sencilla, pues el país ha mantenido por casi cuatro décadas una histórica tradición de enganches clásicos, desde la época dorada de Carlos “El Pibe” Valderrama hasta otros referentes como Víctor Pacheco, Giovanni Hernández y Macnelly Torres.
El primer ensayo para el director técnico argentino Néstor Lorenzo tuvo lugar en días pasados en la ciudad de Baltimore, estado de Maryland, Estados Unidos, donde la Selección Colombia igualó 1-1 en un choque amistoso contra el combinado de México.
En dicho compromiso, la camiseta número diez fue asignada a Jhon Arias. El futbolista asumió la responsabilidad del balón parado y ejerció la distribución ofensiva, aunque partiendo con frecuencia desde las bandas, una postura similar a la que suele desempeñar en el club Palmeiras.
A pesar de ser considerado el volante más polivalente y técnico del plantel actual, Arias no posee las características típicas del último pase o de la pausa prolongada que identificaban a sus antecesores.
El relevo generacional ante la exigencia del fútbol moderno
De cara al próximo laboratorio en New Jersey ante el seleccionado de Paraguay, conducido por Gustavo Alfaro, Lorenzo analiza diversas opciones dentro de la plantilla. Entre los principales candidatos figura Yáser Asprilla, de 22 años, quien militariza en el Girona español y ha mostrado capacidad para encarar, filtrar balones y rematar con efectividad desde larga distancia.
Otra alternativa disponible es Jorge Carrascal, de 28 años, jugador del Flamengo caracterizado por su desequilibrio individual e insolencia en el mano a mano, aunque sujeto a altibajos en cuanto a su regularidad. A ellos se suma la joven figura de Atlético Nacional, Juan Manuel Rengifo, de 21 años, quien destaca por su madurez asociativa y visión estratégica.
El reto para el estratega no involucra únicamente nombres propios, sino también una transformación en los esquemas tácticos adaptados a la dinámica actual. Durante la reciente cita mundialista de Norteamérica, Colombia registró la segunda velocidad promedio más baja del certamen, situándose en 5,63 kilómetros por hora.
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Asimismo, el equipo presentó el tercer promedio de edad más elevado del torneo, alcanzando los 30,1 años, lo que refleja un evidente retraso en la renovación frente a otras potencias del continente.
Mientras países como Argentina, Brasil, Ecuador o México consolidan a jóvenes talentos menores de 22 años en el primer equipo, Colombia acelera sus tiempos de preparación. Frente a este panorama, Lorenzo confía en la materia prima del país para consolidar una propuesta competitiva en los próximos compromisos internacionales.





































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