El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó una breve parada en el restaurante venezolano El Arepazo, en la ciudad de Doral, en el sur de Florida, como parte final de su agenda en el estado antes de regresar a Washington DC.
La visita se produjo poco después de que ofreciera una conferencia de prensa en la zona, donde defendió las recientes decisiones militares de su gobierno en Oriente Medio en medio de la creciente tensión con Irán. Tras ese acto, tenía previsto volver a la capital estadounidense a bordo del avión presidencial Air Force One.
Durante su paso por el local, Trump conversó con los propietarios del restaurante y con varios venezolanos exiliados que se encontraban en este. La presencia del presidente despertó gran interés entre los clientes y simpatizantes que acudieron al lugar para saludarlo, tomar fotografías y expresar su apoyo.
El establecimiento, abierto desde 2004, es considerado un punto de referencia para la comunidad venezolana en el sur de Florida. Con el paso de los años se ha convertido en un espacio habitual de reunión para la diáspora, donde se realizan encuentros, celebraciones y actividades relacionadas con la situación política de Venezuela.
A warm Miami welcome! President Trump stops at a Venezuelan restaurant in Doral, Florida. 🇺🇸 pic.twitter.com/kVSGF1TK0d
— The White House (@WhiteHouse) March 10, 2026
Lee también:EEUU patrulla con cazas espacio aéreo de Venezuela
La llegada de Trump al restaurante estuvo acompañada por miembros de su equipo y autoridades locales, entre estas la alcaldesa de Doral, Christi Fraga. El presidente avanzó entre aplausos y teléfonos móviles en alto, mientras muchos asistentes manifestaban emoción, agradecimiento y consignas de apoyo.
La comunidad venezolana asentada en Florida, especialmente en ciudades como Doral, se ha consolidado como uno de los sectores con mayor peso político dentro del electorado latino del estado.



































Noticias Newswire









