La Oficina de Seguridad Pública de Philadelphia lanzó la iniciativa Naloxone in Black, NIB, la versión de la ciudad de la campaña nacional You Have the Power to Save Lives, centrada en la prevención de sobredosis y en ampliar el acceso a la naloxone en las comunidades afroamericanas.
Adam Geer, director de Seguridad Pública, precisó que la seguridad pública no se limita a responder a emergencias o prevenir la violencia, sino que también “requiere satisfacer las necesidades de nuestras comunidades y garantizar que las personas cuenten con los recursos necesarios”.
“Me enorgullece unirme para llevar este recurso vital a todos los vecindarios de la ciudad. Como habitantes de Philadelphia, es nuestra responsabilidad compartida cuidarnos mutuamente, y la campaña Naloxone in Black es una forma de lograrlo”.
La campaña, liderada por la Unidad de Respuesta a Sobredosis de la oficina, en colaboración con el Departamento de Bomberos de Philadelphia, el Departamento de Programas de Drogas y Alcohol de Pennsylvania y con el apoyo de Vital Strategies, garantiza que cada estación de bomberos de la ciudad cuente con una caja de distribución de naloxone.
Estas cajas son de fácil acceso para el público externo de los 61 edificios del Departamento de Bomberos Philadelphia, donde los residentes pueden tomar este medicamento vital sin preguntas.
El acceso anónimo a la naloxona fue clave en la estrategia de la iniciativa para reducir el miedo al estigma que suele existir en los métodos actuales de acceso. Para garantizar la sostenibilidad del programa, se contratará a un miembro del personal dedicado que reabastecerá regularmente las cajas, establecerá oportunidades de comunicación y capacitación para las comunidades, y recopilará datos para comprender mejor el impacto de esta iniciativa.
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Naloxone in Black se dedica a concientizar y abordar las disparidades raciales en las sobredosis en Philadelphia y en todo el país. Entre 2018 y 2022, las tasas de mortalidad por sobredosis aumentaron un 87% entre los residentes afroamericanos de la ciudad, mientras que disminuyeron un 12% entre los blancos.
Los puntos de distribución de naloxone existentes, incluyendo centros de recursos municipales y farmacias, son insuficientes. El horario limitado, los altos costos, el estigma y la escasez de medicamentos en las farmacias dificultan su acceso a los residentes.
Al facilitar el acceso a la naloxone y hacerlo gratuito, la ciudad espera que Naloxone in Black anime y normalice a los habitantes a llevar consigo este recurso vital para sí mismos, sus seres queridos y miembros de la comunidad.