La infraestructura más crítica del corredor noreste de Estados Unidos entró en una fase de parálisis técnica que amenaza con transformarse en un colapso logístico. La Comisión de Desarrollo de Gateway (GDC) escaló el conflicto institucional al presentar una demanda formal contra el gobierno federal ante el Tribunal de Reclamaciones Federales de EE. UU.
El objetivo de la acción legal es obligar a la administración central a desbloquear los fondos para subvenciones y préstamos del Proyecto del Túnel del Hudson (HTP) que, según la comisión, ya están comprometidos contractualmente.
El cronograma de ejecución del HTP se enfrenta a un muro financiero, lo que se traduciría en pérdida de empleos, se habla de casi 1,000 trabajadores de forma directa; impacto operativo, pues la parálisis afectaría la logística de suministro de materiales ya contratados para los tramos entre New Jersey y New York; costos de reactivación, detener una obra de esta magnitud implica penalizaciones contractuales y un encarecimiento exponencial para una futura reanudación.
“La negativa del presidente a financiar el proyecto del Túnel Gateway no solo constituye un ataque ilegal contra New Jersey, sino que también demuestra una total indiferencia hacia nuestra economía y el sustento de las familias trabajadoras”, afirmó la gobernadora Mikie Sherrill.
“El túnel Gateway es esencial para el futuro de New York y la economía de toda la región. Cada día, 200,000 pasajeros, que impulsan el 20% de la economía nacional, dependen de un viaje seguro y confiable bajo el río Hudson”, declaró la gobernadora de New York, Kathy Hochul.

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Una infraestructura centenaria al límite
El actual Túnel del Río Norte, que conecta New Jersey con la isla de Manhattan, ha estado en servicio operativo desde 1910. Tras más de un siglo de uso ininterrumpido y los daños estructurales derivados de inundaciones pasadas, el túnel se ha convertido en el principal cuello de botella de la red ferroviaria de pasajeros del país.
El proyecto diseñado por la GDC contempla una estrategia de dos vías: la perforación de un nuevo conducto bajo el río Hudson y la rehabilitación profunda del túnel existente. Sin esta intervención, los retrasos crónicos que afectan a cientos de miles de usuarios diarios en New Jersey pasarán de ser un inconveniente cotidiano a un riesgo sistémico para el transporte regional.
Desde julio de 2024, cuando se anunció que la financiación del HTP estaba asegurada, el Departamento de Transporte de los Estados Unidos (USDOT) y la GDC quedaron vinculados por una serie de instrumentos legales complejos.
La demanda presentada busca que la justicia federal determine si el gobierno tiene la facultad de retener fondos que ya forman parte de acuerdos de subvención y préstamo legalmente vinculantes. Mientras el tribunal delibera, el reloj en las obras de New Jersey sigue avanzando hacia un apagón operativo que pocos se atreven a imaginar.
“New Jersey y New York conforman la región económica más poderosa del mundo, y este es el proyecto de infraestructura más urgente y trascendental del país. Si el presidente no restablece la financiación de este proyecto, que ayudé a conseguir durante mi servicio en el Congreso, destruirá por sí solo casi 100,000 empleos y 20 mil millones de dólares en actividad económica”, dijo.

































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