La República Dominicana se distingue no solo por su riqueza cultural y natural, sino también por una gastronomía que refleja siglos de historia, tradición y mestizaje. Sus sabores combinan influencias indígenas, africanas y europeas, dando lugar a una cocina variada, colorida y profundamente arraigada en la identidad nacional.
Entre los platos emblemáticos destaca La Bandera Dominicana, compuesta por arroz, habichuelas y carne, considerada el almuerzo tradicional por excelencia en los hogares del país.
Otro ícono culinario es el sancocho, un guiso robusto de carnes y víveres que simboliza unión familiar y celebraciones especiales. El mangú, elaborado a base de plátano verde hervido y acompañado de salami, queso y huevos, conocido como “los tres golpes”, representa uno de los desayunos más populares.
También sobresalen el mofongo, hecho con plátano frito majado; el chicharrón crujiente; el pastel en hoja, preparado con masa de plátano o yuca rellena de carne; y los mariscos frescos en las zonas costeras, como pescado con coco o camarones al ajillo.
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En la repostería, dulces tradicionales como las habichuelas con dulce, el dulce de leche y los postres de coco ocupan un lugar especial en las festividades.
Las bebidas típicas complementan la experiencia gastronómica, entre estas la mamajuana, el café dominicano de alta calidad, los jugos tropicales y las refrescantes batidas de frutas locales.
Más allá del sabor, la comida dominicana es un vínculo cultural que conecta generaciones, fortalece la identidad nacional y atrae a miles de turistas cada año.


































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