Los gobiernos de Estados Unidos y la República Democrática del Congo (RDC) alcanzaron un acuerdo para deportar migrantes de terceros países desde territorio estadounidense, según informó el Ministerio de Comunicación congoleño. Las expulsiones comenzarán este mes de abril bajo un esquema definido como “dispositivo de acogida temporal”, destinado a gestionar de forma controlada la llegada de personas expulsadas.
El Ejecutivo de Kinsasa subrayó que la medida no constituye una reubicación permanente ni una externalización de políticas migratorias. Asimismo, precisó que no asumirá los costos financieros del proceso, ya que la logística y la gestión técnica serán cubiertas por Washington mediante estructuras especializadas en movimientos migratorios a nivel global.
Desde su retorno al poder, el presidente Donald Trump ha promovido acuerdos similares con varios países africanos. De acuerdo con información publicada por The New York Times, su Administración presionó a múltiples gobiernos del continente para aceptar migrantes deportados desde Estados Unidos.
Por su parte, organizaciones de derechos humanos y la Unión Africana han criticado estos pactos, advirtiendo sobre riesgos de detención arbitraria y malos tratos. Ante esto, la RDC aseguró que mantendrá el “pleno control” y examinará cada caso de forma individual. Este acercamiento ocurre mientras ambos países colaboran para mitigar el conflicto armado en el este del Congo, sumido en la inestabilidad desde 1998 por milicias rebeldes.
Te puede interesar:Costa Rica recibirá por semana hasta 25 extranjeros deportados desde EEUU
El Gobierno congoleño aseguró que cada caso será evaluado individualmente y que mantendrá pleno control sobre la admisión, permanencia y retorno de los migrantes alojados en Kinsasa.

































Noticias Newswire








