El crecimiento de la población en Estados Unidos se desaceleró de manera significativa entre el 1 de julio de 2024 y el 1 de julio de 2025, al aumentar apenas 1,8 millones de personas, lo que equivale a una tasa de 0,5%, según las nuevas estimaciones Vintage 2025 publicadas por el U.S. Census.
La principal causa de esta desaceleración fue una disminución histórica de la migración internacional neta. De acuerdo con Christine Hartley, subdirectora de Estimaciones y Proyecciones del organismo, la migración internacional neta pasó de 2,7 millones entre julio de 2023 y junio de 2024 a 1,3 millones entre julio de 2024 y junio de 2025, una caída del 53,8%.
“Dado que los nacimientos y las defunciones se mantuvieron relativamente estables en comparación con el año anterior, la marcada disminución de la migración internacional neta es la principal razón de la tasa de crecimiento más lenta que observamos”.
El Medio Oeste retoma impulso demográfico
El crecimiento de 0,5% representa el ritmo más bajo desde 2021, cuando en pleno impacto de la pandemia de COVID-19 la población creció apenas 0,2%, el mínimo histórico registrado. La desaceleración contrasta además con el repunte observado en 2024, cuando el país sumó 3,2 millones de personas y creció 1%, la tasa anual más alta desde 2006.
El menor dinamismo poblacional se sintió en todo el territorio. Las cuatro regiones censales registraron crecimiento, pero a un ritmo más lento que en años recientes. El Sur, tradicional motor demográfico, vio caer su crecimiento de 1,4% entre 2023 y 2024 a 0,9% en el periodo más reciente. El Noreste experimentó la mayor caída, al pasar de 0,8% a 0,2%.
El Medio Oeste fue la única región donde todos los estados aumentaron su población entre julio de 2024 y julio de 2025. Tras perder habitantes en 2021 y mostrar un leve repunte en 2022, la región consolidó su recuperación en 2023, 2024 y 2025.
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Según el demógrafo sénior Marc Perry, el Medio Oeste también registró migración interna neta positiva por primera vez en la década, con un saldo de 16.000 personas. Aunque modesto, el dato contrasta con las pérdidas superiores a 175.000 registradas en 2021 y 2022.
Estados como Ohio y Michigan ejemplifican esta tendencia, al pasar de fuertes salidas netas a ganancias en 2025.
A nivel estatal, Carolina del Sur se convirtió en el estado de más rápido crecimiento, con un aumento de 1,5% impulsado principalmente por la migración interna neta. Idaho y Carolina del Norte le siguieron de cerca.
Texas también mostró un crecimiento sólido, gracias a la combinación de cambio natural y migración internacional, aunque esta última se desaceleró notablemente.
En términos generales, el cambio natural, la diferencia entre nacimientos y defunciones, se mantuvo cercano a 519.000 personas, similar al año previo, pero muy por debajo de los niveles de décadas anteriores. En 2017 fue de 1,1 millones y durante la década de 2000 osciló entre 1,6 y 1,9 millones.
Si las tendencias actuales continúan, la migración internacional neta podría caer a unos 321.000 para julio de 2026, lo que anticipa un escenario de crecimiento aún más moderado.
Mientras tanto, Puerto Rico continúa su declive demográfico. La isla perdió 17.686 habitantes en el último año y su población se redujo a 3,2 millones, impulsada principalmente por un cambio natural negativo, con casi el doble de muertes que nacimientos.


































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